Martínez Olmos comenzó su discurso admitiendo que en el tratamiento para el dolor que se dispensa en el SNS “hay aspectos mejorables para que todos los servicios lo hagan con la máxima calidad y equidad”. Para ello, aboga que las unidades de dolor “se sigan extendiendo y organicen su trabajo”. En cuanto a la perspectiva de género, con gran peso en la jornada, apuntó que “hay carencias en el ámbito profesional y formativo”.
Por último, mencionó la futura Ley de Atención al Proceso Final de la Vida señalando que “generará debate en la sociedad sobre cómo están formados los profesionales y cómo los fármacos se pueden utilizar de forma más ágil y fácil”.
Tipos de dolor que afectan más a la mujer
A continuación, tomó la palabra Carme Valls i Llobet, directora del Programa Mujer, Salud y Calidad de Vida y presidenta del Centro de Análisis y Programas Sanitarios (CAPS), quién abordó la influencia del género en el dolor, vertiente que comenzó a ser estudiada a mediados de los noventa. Valls i Llobet tomó como referencia estudios internacionales y también de la sanidad catalana. En este último, las estadísticas mostraban diferencias de más de 7 puntos entre mujeres afectadas por dolor agudo y hombres. En cuanto al tipo de dolor, la población femenina acusa más dolencias neuropáticas, musculoesqueléticas (lumbalgia, fibromialgia, osteoartritis) y abdominales, además de “dolor de cabeza”. La presidenta del CAPS explicó también que no existen solo determinantes biológicos sino también psicosociales, como la cultura, el medioambiente o las condiciones vitales y laborales. El reto futuro para la experta es “el diagnóstico diferencial del dolor”.