Entre las iniciativas que han acordado diputados y senadores, destaca la propuesta de que los médicos de Atención Primaria reciban formación en adicciones, algo que se debe extender a las facultades de Medicina y a la formación MIR.
Asimismo, el documento demanda que la drogadicción sea tratada como una enfermedad crónica que, por tanto, debe asumir el Sistema Nacional de Salud; que se incluya en la red estatal de tratamientos que se desarrollan en todas las comunidades autónomas; y que se integren a los profesionales que trabajan en el abordaje de las drogas.
En este sentido, la ponencia apuesta por que trabajadores sociales, enfermeros y médicos generales se incorporen en los equipos de salud mental, Primaria y en el área de psiquiatría y adicciones. Otra de las áreas a las que se refiere es a la necesidad de mejorar el diagnóstico y tratamiento precoz ante las adicciones.