No obstante, seis de cada diez encuestados considera acertada la iniciativa de que el farmacéutico visite a la persona dependiente en su domicilio, ya que mejoraría su adherencia al tratamiento y la calidad de vida del paciente. En esta misma línea, las opiniones se dividen al preguntar si esta nueva tarea de los farmacéuticos “invade” las competencias de los médicos.
El 53 por ciento de los lectores cree que el desarrollo de la atención farmacéutica enfocado a la atención domiciliaria puede entrar en un área hasta ahora exclusiva de los médicos, mientras que el 47 por ciento opina que no hay riesgo de interferencia entre ambas profesiones.