Publicada

De acuerdo con este informe, la creciente importancia de los mercados emergentes, los nuevos modos de prestación de asistencia sanitaria, la evolución en la autorización de medicamentos y las preocupaciones ambientales empujan a las compañías farmacéuticas a un “cambio radical” en sus procesos de fabricación y cadenas de suministro, “incapaces de afrontar las nuevas exigencias del mercado”.

La “amenaza” que pondrá en entredicho la supervivencia del actual modelo de negocio farmacéutico es, a juicio de los autores, la gestión de la información entre las empresas, los sistemas sanitarios, los pacientes y los médicos, algo que será tan importante como el propio producto. En este sentido, los analistas del sector predicen que la base de los productos será cada vez más diversa y se verán importantes avances en la nanotecnología, la reingeniería de tejido, la investigación con células madre u otras disciplinas que ya han comenzado a dar resultados.

"Creemos que, para 2020, la mayoría de las compañías farmacéuticas tendrán diferentes cadenas de suministro para sus diferentes tipos de productos. Las rutas concretas que persiguen variarán, dependiendo de su portafolio de productos, sus proyectos y su pericia", afirman. "Las farmacéuticas más exitosas serán aquellas con iniciativa que comiencen a construir cadenas de suministro ágiles y eficientes --tanto virtuales como físicas-- que sostengan esta visión. Habrá algunas que utilicen sus cadenas de suministro para diferenciar sus marcas", auguran.