La ministra de Sanidad, Mónica García, ha calificado de "emergencia humanitaria de primer orden" la situación que atraviesa la ciudad de Ceuta. Sin embargo, la titular de Sanidad mantiene su rechazo a la idea de un "colapso sanitario". "Hemos tenido una situación de tensión asistencial, sin lugar a dudas, pero hemos desplegado mecanismos y recursos", ha señalado este miércoles en una entrevista en Las mañanas de RNE.
García ha defendido la respuesta de su departamento y el trabajo de los profesionales sanitarios, a quienes ha reconocido el "sobreesfuerzo" que están realizando, destacando la labor de directivos, jefes de servicio y profesionales que trabajan en Urgencias, centros de salud y hospitales, cuyo esfuerzo, ha asegurado, ha permitido evitar que la situación derivara en un colapso.
El trabajo del Ministerio de Sanidad en Ceuta
Sobre el trabajo que se está llevando a cabo en la ciudad autónoma, la ministra ha explicado que Sanidad trabaja "desde el principio" en coordinación con Cruz Roja y que también mantiene colaboración con Médicos del Mundo. En este marco, se han activado "protocolos de colaboración" para facilitar la derivación de pacientes. Asimismo, ha recordado que la semana pasada comenzó la vacunación de las personas migrantes.
Según ha defendido, estas medidas han permitido garantizar la atención sanitaria a la población ceutí sin que "ningún ceutí" haya visto mermada su asistencia. "Los datos que nosotros tenemos dicen que seguimos teniendo la misma asistencia o la misma frecuentación de las personas ceutíes, tanto a Urgencias como a los centros sanitarios", ha afirmado.
No obstante, García ha reconocido un incremento de la "tensión asistencial", especialmente en los servicios de Urgencias, Medicina Interna y Atención Primaria. Como ejemplo, ha señalado que las Urgencias están atendiendo alrededor de 75 pacientes más al día que en el mismo periodo del año pasado. A pesar de ello, ha insistido en que "esto no supone un colapso sanitario ni muchísimo menos".
Sin embargo, ha precisado que no ha sido necesario desplazar profesionales de unas áreas a otras para reforzar los servicios ni impedir que ninguno de ellos disfrutara de sus vacaciones. Asimismo, el secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, ha aseverado en otra entrevista, esta vez en la SER, que la presión "se está ordenando". "Para nosotros, la prioridad era la salubridad de los lugares en donde estaban las personas migrantes para garantizar que no hubiera sucesos importantes en materia de salud pública", ha asegurado.
De este modo, ha insistido en que, a medida que se han ido habilitando estos espacios, la situación se ha ido ordenando. "Se mantiene un nivel importante de presión asistencial que va decreciendo en los centros de salud de Tarajal y Otero, que es donde tenemos los dispositivos específicos de atención a migrantes, así como a nivel de urgencias hospitalarias". Con todo, ha descartado más casos de sarna o tuberculosis. "En términos de enfermedades infectocontagiosas, la situación, en relación con los riesgos, está más controlada", afirmaba.
