El Consejo de Ministros ha dado luz verde a una importante inyección económica para el Sistema Nacional de Salud (SNS). El Gobierno, a petición del Ministerio de Sanidad, ha autorizado la distribución de 50,27 millones de euros entre las comunidades autónomas y el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa), destinados a blindar la equidad sanitaria en todo el territorio, fomentar el uso racional de los medicamentos y consolidar los programas nacionales de donación y trasplante.
Estos fondos no suponen un gasto extra para las arcas públicas, sino que proceden directamente de las aportaciones obligatorias por volumen de ventas que realiza la industria farmacéutica y de productos sanitarios al SNS. De los más de 63 millones de euros recaudados por este concepto, el Ministerio retendrá 12,8 millones para sus centros directivos, mientras que el grueso del presupuesto se transferirá a las autonomías.
Un reparto centrado en el paciente y la equidad
La partida más cuantiosa, que asciende a 46,14 millones de euros, estará enfocada al desarrollo de políticas de cohesión sanitaria. Las autonomías utilizarán estos recursos para mejorar la atención farmacéutica de pacientes crónicos y polimedicados, impulsar la receta electrónica, luchar contra la resistencia a los antibióticos y garantizar la autosuficiencia en plasma.
El reparto de esta cantidad entre las comunidades se ha diseñado combinando una cuota fija equitativa y otra variable en función del volumen de población de cada territorio.
Impulso a la donación de médula y órganos
El liderazgo español en materia de trasplantes también se verá reforzado. El Gobierno destinará 3,42 millones de euros al Plan Nacional de Donación de Médula Ósea y al de Sangre de Cordón Umbilical. El objetivo es claro: captar nuevos donantes, mejorar el Registro Español de Donantes de Médula Ósea (Redmo) y sufragar los análisis y tipajes necesarios.
Por último, se ha reservado una partida de 700.000 euros vinculada a la Organización Nacional de Trasplantes (ONT). De este importe, 500.000 euros servirán para modernizar y optimizar los sistemas de información de la organización, mientras que los 200.000 euros restantes se invertirán en garantizar la máxima calidad y seguridad en los procesos de extracción y trasplante de órganos humanos.
Con esta operación, consensuada previamente con las comunidades autónomas en la Comisión Permanente de Farmacia, el Ministerio de Sanidad busca dotar a los gobiernos regionales de mayor músculo financiero (tanto para personal como para inversiones) con el fin de garantizar que todos los ciudadanos, independientemente de donde residan, reciban una atención sanitaria pública, segura y de alta calidad.
