El pleno del Parlamento Europeo ha reclamado este miércoles reforzar las medidas de la Unión Europea para reducir la brecha de género en la investigación y la atención sanitaria, con más estudios sobre enfermedades que afectan especialmente a las mujeres y una mayor presencia de embarazadas y madres lactantes en los ensayos clínicos.
Con 390 votos a favor, 218 en contra y 29 abstenciones, el pleno reunido en Estrasburgo (Francia) ha aprobado un texto que pone el foco en problemas de salud que considera insuficientemente investigados y diagnosticados, entre ellos la endometriosis, los síntomas de la menopausia, las enfermedades cardiovasculares, las migrañas, la infertilidad, la osteoporosis, la diabetes y los problemas de salud mental.
Para corregir estas carencias, los eurodiputados piden tener en cuenta el factor sexo durante todo el proceso de investigación, así como recopilar datos desglosados por sexo y género en los proyectos financiados por la UE e incorporar esta perspectiva al Espacio Europeo de Datos Sanitarios.
La resolución advierte además de que el uso de la Inteligencia Artificial en el ámbito sanitario puede reforzar los sesgos de género y raciales ya existentes y defiende que las decisiones médicas se sustenten en evidencias científicas sólidas, las diferencias biológicas entre mujeres y hombres y los mayores estándares de conocimiento médico.
La Eurocámara reclama asimismo a la Comisión una estrategia específica para la salud de las mujeres con objetivos "claros, públicos y medibles", además de medidas políticas y presupuestarias que prioricen la inversión en este ámbito dentro de la estrategia europea de igualdad de género para 2026-2030.
En paralelo, los parlamentarios defienden políticas que impulsen la innovación médica, la inversión y el crecimiento y reduzcan las cargas regulatorias que consideran innecesarias para las empresas sanitarias, los investigadores y el desarrollo de nuevos tratamientos.
El informe pide también al Ejecutivo comunitario y a los Estados miembro actuar frente a prácticas como los abortos y esterilizaciones forzadas, la denegación del acceso a la interrupción voluntaria del embarazo, la mutilación genital de personas intersexuales y la violencia obstétrica y ginecológica, además de garantizar cuidados maternos de calidad.
