La Fiscalía de Palermo, en la isla italiana de Sicilia (sur), investiga por un delito de homicidio involuntario por omisión a los padres de una niña de cuatro años que falleció por difteria tras no haber sido vacunada. Esta infección contagiosa, que se transmite por gotas respiratorias y saliva, muestra como síntomas principales la fiebre, el dolor de garganta, la dificultad respiratoria, la inflamación de los ganglios y, en algunos casos, secreción con sangre o coloración azulada de la piel.
Según los fiscales, la omisión de la vacuna contra la difteria, obligatoria por ley en el país, provocó la muerte de la menor. Los padres habían decidido no inmunizarla ni a ella ni a sus tres hermanos alegando que una vacuna había sido la causa del autismo de un familiar, según recogen los medios locales. Tras el deceso, las autoridades sanitarias de la Empresa Sanitaria Provincial (ASP) de Palermo, en colaboración con el Hospital Cívico, procedieron a inmunizar a los tres hermanos de la víctima.
Este pasado sábado 22 de agosto, un primo de la menor fallecida dio positivo por difteria y permanece ingresado en el hospital Cívico de la capital siciliana, sin embargo, este se encuentra fuera de peligro y evoluciona favorablemente en aislamiento gracias a que sí contaba con las tres primeras dosis del esquema de vacunación, según confirmó el director médico del centro, Domenico Cipolla.
Vacunación obligatoria en Italia
A raíz del suceso, la Fiscalía de Menores de Palermo ha abierto una investigación sobre el nivel de elusión de la vacunación obligatoria en la Zona Espansione Nord (ZEN), un barrio de la periferia de la capital siciliana, y ha ordenado una inspección urgente en las guarderías y escuelas de educación primaria de dicho sector para verificar si hay menores no vacunados asistiendo a clase.
Por su parte, el Ministerio de Sanidad italiano ha vuelto a recordar tras el caso que no existe evidencia científica alguna ni relación entre la administración de vacunas y el autismo.
En Italia, el calendario oficial establece la vacunación obligatoria durante el primer año de vida (ciclo básico de tres dosis), además de dos dosis de refuerzo programadas a los seis y a los doce años.
