La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha informado que las investigaciones clínicas sobre vacunas y tratamientos para la variante Bundibugyo del virus del ébola -cepa causante del actual brote en la República Democrática del Congo (RDC), el cual ya ha dejado más de 1.600 fallecidos- están arrojando "resultados prometedores". Algo especialmente reseñable teniendo en cuenta que, a día de hoy, no existen terapias con eficacia y seguridad comprobadas para esta cepa.
El Grupo Asesor Técnico encargado de evaluar estas pruebas se reunió el pasado 31 de julio y tiene previsto emitir sus sugerencias a finales de esta misma semana. Aunque, en palabras del director de investigación y desarrollo del organismo, Vasee Moorthy, "harán todavía falta varios meses" para poder hacer uso de estas terapias, la OMS, pese a que no participa de forma directa en todas las líneas de ensayo en marcha, se compromete a hacer "todo lo posible para acelerar los plazos" de llegada gracias a la colaboración con sus socios.
En cuanto a los tratamientos, las pruebas clínicas han comenzado en más de 50 enfermos dentro de tres centros ubicados en la provincia congoleña de Ituri, contando con la colaboración de la OMS, Médicos Sin Fronteras (MSF) y la Alianza para la Acción Médica Internacional (ALIMA). Sobre las vacunas, la primera fórmula diseñada específicamente para esta variante, creada por la Universidad de Oxford y el Serum Institute of India, arrancó su fase inicial de pruebas en humanos el 24 de julio en el Reino Unido. Por su parte, se prevé que Moderna comience esta semana sus propios ensayos en Canadá, tras evaluar la eficacia en modelos animales. De forma paralela, se está analizando si la vacuna Erbevo, que ya demostró ser efectiva contra la conocida cepa Zaire, también logra proteger contra el tipo Bundibugyo.
Nuevos tratamientos en desarrollo
Asimismo, se están llevando a cabo ensayos clínicos de profilaxis postexposición administrando obeldesivir por vía oral a más de 35 individuos en Ituri, buscando impedir que personas ya expuestas al virus lleguen a desarrollar la enfermedad. En mayo, también se dio a conocer un ensayo para evaluar la eficacia de un anticuerpo experimental que conseguiría proteger frente a esta especie de ebolavirus capaz de causar enfermedad en humanos.
De acuerdo con las estadísticas más recientes de las autoridades congoleñas, el brote actual declarado el 15 de mayo en el este del país registra 3.748 casos confirmados y 1.657 fallecimientos, situando la tasa de letalidad en un 44,2 por ciento. La semana pasada, esta epidemia se posicionó como el segundo brote con más contagios a nivel global y el de mayores infecciones en la historia de la RDC por su rápido crecimiento, superando la crisis vivida en el este del Congo entre 2018 y 2020 que dejó 3.481 infectados y 2.299 muertos. Aun así, estas cifras se mantienen lejos de la peor epidemia de ébola registrada en la historia, ocurrida en África Occidental entre 2014 y 2016, la cual provocó unos 11.000 decesos y 28.000 contagios.
