Las autoridades sanitarias de la República Democrática del Congo (RDC) han emitido otro boletín actualizando datos de la epidemia de ébola declarado el pasado mayo. Según las estadísticas oficiales, ya son 967 muertes y 2.423 casos confirmados.
La actualización más reciente señala que 734 pacientes permanecían en cuarentena o en tratamiento a fecha de 19 de julio, mientras que 469 personas se habían recuperado desde que comenzó el brote.
Las autoridades sanitarias también informaron de una nueva zona de salud afectada, Adja, en la provincia de Ituri, lo que eleva el total a 47 en cinco provincias, de las cuales 46 continúan con transmisión activa.
El brote, causado por el ebolavirus Bundibugyo, se declaró el 15 de mayo y desde entonces se ha extendido a cinco provincias. Los desplazamientos de población, la inseguridad, las actividades de minería artesanal y los intercambios fronterizos con Uganda y Sudán del Sur continúan facilitando la transmisión.
A fecha de 19 de julio, el brote también había infectado a 121 trabajadores sanitarios de primera línea en la provincia de Ituri, con un balance de 36 fallecidos.
Advertencia de la Organización Mundial de la Salud
Según ha admitido este martes en rueda de prensa un responsable de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el virus sigue expandiéndose rápidamente y en algunas zonas del país “apenas está comenzando”.
“Estamos comenzando a comprender mejor la dinámica de este brote, con patrones de transmisión diferentes y variables. Hay zonas donde es intensa, como Bunia y sus alrededores, otras presentan una evolución relativamente estable y en algunas el brote apenas está comenzando”, indicó el responsable de la OMS para la respuesta al ébola en la RDC, Thierno Baldé.
“Quiero dejarlo claro, el brote sigue yendo por delante de nosotros y todavía estamos en una fase en la que tratamos de alcanzarlo”, agregó en videoconferencia desde Bunia, epicentro del brote.
