El trabajo autónomo en el sector sanitario continúa consolidando su tendencia al alza en España. Según los últimos datos de la Estadística de Autónomos correspondientes al mes de junio de 2026, publicados por el Ministerio de Trabajo y Economía Social, la división de Actividades sanitarias ha vuelto a registrar un notable incremento interanual, situándose entre los sectores económicos que lideran la creación de empleo por cuenta propia en el país.
En concreto, la división específica de Actividades sanitarias ha cerrado el mes de junio con un total de 144.560 profesionales en alta en la Seguridad Social. Esta cifra supone un robusto crecimiento en comparación con el mismo periodo del año anterior, reflejando una subida neta de 6.696 profesionales por cuenta propia en los últimos doce meses (un aumento relativo del 4,86 por ciento).
Si se amplía el foco a la sección macroeconómica que engloba conjuntamente a las Actividades sanitarias y de servicios sociales, el volumen total de afiliados autónomos alcanza los 151.191 trabajadores, lo que representa un incremento anual de 6.766 personas. Este empuje sitúa al entorno sociosanitario como la cuarta sección con mayor crecimiento absoluto de todo el tejido productivo español, solo superada por los servicios profesionales, científicos y técnicos; la construcción; y el bloque de informática y telecomunicaciones, consolidando firmemente a la sanidad privada y al ejercicio libre de la profesión en el 'top' de los motores del empleo independiente.
Crece el peso de los facultativos independientes
Al desgranar los datos del Ministerio de Trabajo, la evolución de junio reafirma que el autoempleo y las consultas privadas ganan terreno mes a mes. Los datos brutos del Ministerio confirman que la práctica totalidad de las altas en este sector se concentran de manera exclusiva en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA), con los 144.560 afiliados vinculados a esta modalidad de cotización y reflejando una nula representación en el Régimen Especial de Trabajadores del Mar (RETM).
Por último, cabe destacar que esta tendencia alcista contrasta drásticamente con la pérdida de dinamismo de otros sectores tradicionales de la economía española. Mientras las actividades de carácter sanitario y social se consolidan al alza, sectores históricos en el autoempleo como el comercio minorista o la agricultura continúan sufriendo sangrías de afiliación, perdiendo 10.443 y 1.570 cotizantes autónomos en el último año, respectivamente.
