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La sanidad fue la principal área de inversión de las comunidades autónomas en 2023, al representar el 34,5 por ciento del gasto consolidado ejecutado, según el Informe Global del Sector Público Autonómico, ejercicio 2023, aprobado por el Tribunal de Cuentas y publicado recientemente. En contraste, la partida sanitaria supone el 0,9 por ciento del gasto conjunto de Ceuta y Melilla, de acuerdo con el gráfico de distribución por finalidad recogido en el documento.

La diferencia sitúa a la sanidad en posiciones muy distintas dentro de las cuentas públicas de ambos niveles territoriales. En las comunidades autónomas, el gasto sanitario se configura como una de las principales políticas de gasto, mientras que en las ciudades autónomas queda reflejado en una proporción mucho menor del presupuesto.

El informe cifra en 256.118 millones de euros el gasto presupuestario consolidado ejecutado por el conjunto de las comunidades autónomas durante 2023, un 6,43 por ciento más que en el ejercicio anterior. La distribución por finalidad muestra que la sanidad absorbe más de un tercio de ese gasto, por delante de otras áreas como educación y el resto de las políticas de producción de bienes públicos de carácter preferente.

En el caso de Ceuta y Melilla, el gasto presupuestario consolidado ejecutado ascendió a 690 millones de euros en 2023. El informe indica que Ceuta representó el 51 por ciento de ese total y Melilla el 49 por ciento. En el gráfico de gasto por finalidad, la sanidad aparece por debajo del 1% del gasto agregado de ambas ciudades.

Diferente reparto de competencias

La comparación requiere tener en cuenta las diferencias de organización y competencias entre comunidades y ciudades autónomas. Además, los porcentajes reflejan el peso relativo de cada área dentro del gasto total, por lo que no equivalen a una comparación directa de cantidades destinadas a sanidad ni permiten establecer cuánto recibe cada ciudadano.

El Ingesa se hace cargo de los gastos en Atención Primaria, hospitales, especialistas, urgencias, personal sanitario, medicamentos y prestación sanitaria pública. Las ciudades autónomas, por su parte, aportan en cuestiones como la promoción y prevención dentro de la Salud Pública, mantener la salubridad y programas o servicios complementarios, como inspección alimentaria y prevención o atención de las adicciones.

El documento del Tribunal de Cuentas es una fiscalización económico-financiera del sector público autonómico. Sus datos permiten analizar la distribución presupuestaria y la gestión de los recursos, pero no evalúan por sí mismos la calidad de la atención sanitaria, las listas de espera, la disponibilidad de profesionales ni los resultados en salud.

La fotografía presupuestaria de 2023 muestra, en todo caso, el distinto peso que ocupa la sanidad en las cuentas de las comunidades autónomas y de las ciudades de Ceuta y Melilla, y abre la puerta a examinar cómo se traduce esa distribución en recursos y servicios asistenciales.