El Gobierno de Navarra y el Ejecutivo central han sellado un acuerdo histórico para el traspaso a la Comunidad Foral de la competencia en materia de Investigación y Desarrollo Científico y Técnico e Innovación (I+D+i). Este movimiento, que supone un nuevo avance en el autogobierno de la región, tendrá un impacto directo en el ecosistema sanitario navarro, otorgando a la autonomía el control operativo y financiero para diseñar y consolidar su propia red de investigación biomédica y en ciencias de la salud.
La presidenta de Navarra, María Chivite, ha sido la encargada de anunciar en el Parlamento foral este acuerdo, cuyos detalles han sido desgranados posteriormente por el vicepresidente primero, Javier Remírez, y el consejero de Universidad, Innovación y Transformación Digital, Juan Luis García. El texto se presentará próximamente a la representación navarra de la Junta de Transferencias antes de su firma definitiva en la comisión mixta.
El traspaso, amparado en el artículo 44 de la Ley Orgánica de Reintegración y Amejoramiento del Régimen Foral de Navarra (Lorafna), otorga a la autonomía la competencia exclusiva en investigación científica y técnica. En el ámbito sanitario, esto se traduce en la capacidad de elaborar, aprobar y ejecutar programas de I+D+i propios, permitiendo al Gobierno foral priorizar aquellas líneas de investigación médica, epidemiológica o de tecnología sanitaria que respondan mejor a las necesidades de sus pacientes y su sistema de salud.
Gestión presupuestaria en investigación
Para hacer efectiva esta nueva competencia, Navarra gestionará directamente alrededor de 13,3 millones de euros anuales (calculados a partir de los 829 millones del presupuesto del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades a los que se aplica el índice de imputación foral). Estos fondos servirán para financiar actividades estructurales y el funcionamiento de los servicios transferidos.
No obstante, el acuerdo blinda una de las grandes preocupaciones de la comunidad científica y médica: las entidades navarras podrán seguir concurriendo de manera normal a las convocatorias estatales de concurrencia competitiva (como las que promueven el Instituto de Salud Carlos III o la Agencia Estatal de Investigación). De este modo, los investigadores sanitarios contarán con una doble vía de apoyo, sumando el fomento autonómico al estatal.
Otro de los puntos fuertes del acuerdo es el establecimiento de fórmulas de cooperación. La Administración del Estado y la Comunidad Foral colaborarán activamente para potenciar la infraestructura investigadora en Navarra.
El traspaso de competencias será efectivo a partir de la entrada en vigor del Real Decreto correspondiente, que se publicará previsiblemente durante el último trimestre del año en el Boletín Oficial del Estado (BOE) y el Boletín Oficial de Navarra (BON). Para garantizar el buen desarrollo de este nuevo escenario investigador, se creará una Comisión Técnica paritaria que velará por los mecanismos de cooperación entre ambos gobiernos.
