“Totalmente a favor”. Esa es la respuesta de fuentes del Ministerio de Sanidad a la pregunta de Redacción Médica sobre si el intergrupo parlamentario para discutir el articulado del Estatuto Marco entre los partidos políticos y los profesionales de la salud podría suponer un fin al conflicto actual. Desde la perspectiva de la administración, la titular, Mónica García, ya sugirió esa posibilidad durante el pleno de la Cámara Baja el pasado 9 de septiembre. “Les invito a abrir un intergrupo de trabajo aquí para el estudio del marco normativo con las condiciones de trabajo de los médicos”, dijo durante aquella sesión.
El miércoles de esta semana el Foro de la Profesión Médica, que está formado por los principales representantes del gremio como la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM), la Organización Médica Colegial (OMC), la Federación de Asociaciones Científico Médicas de España (FACME), la Conferencia Nacional de Decanos de Facultades de Medicina (CNDFME) y el Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina (CEEM), exigió la creación de este intergrupo.
Desde el Foro entienden que el diálogo con los partidos políticos sería la mejor vía para resolver un texto que, desde su punto de vista, no cubre sus necesidades. “El proyecto de ley no satisface en absoluto a nuestro colectivo”, aseguraba Víctor Pedrera a Redacción Médica.
Posible desconvocatoria de huelga
Incluso, la formación de este Intergrupo, que según fuentes parlamentarias involucraría a diputados, senadores y miembros de la sociedad, podría abrir la puerta a la desconvocatoria de la huelga prevista a partir del 28 de octubre. El Ministerio también lo ve de esa manera.
En caso de que la formación del Intergrupo resultase en un texto que satisficiera a todas las partes y se aprobara, Mónica García también reconoció la posibilidad de redactar un estatuto específico para el personal médico. “No sobre las cenizas de las condiciones del resto de trabajadores, sino a partir de esos cimientos”, defendió en sede parlamentaria.
Los sindicatos llevan más de tres años reclamando una serie de reformas. Por ejemplo, la reducción de la duración de las guardias y fijar una jornada efectiva no superior a 48 horas -algo que exigiría un gasto extra para la contratación de más personal-. En este sentido, también se pide considerar la penosidad, nocturnidad y peligrosidad de la disponibilidad continua, estableciendo descansos obligatorios de 12 horas tras los turnos nocturnos o de 24 horas. Adicionalmente, que ese tiempo de guardias compute a efectos de cotización para permitir la jubilación anticipada.
También se incluyen otras peticiones, como el reconocimiento especial a la profesión del médico por su responsabilidad y larga formación requerida; el incremento de los sueldos base y complementos fijos y convocatorias más frecuentes para limitar lo que los sindicatos entienden como abuso de los contratos temporales.
