Un mes después de la llegada de miles de migrantes procedentes de Marruecos, Ceuta busca soluciones que permitan a la ciudad autónoma contar con más instrumentos legales para hacer frente a un escenario parecido. En un momento marcado por el clima de confrontación política, una iniciativa parece convencer tanto a izquierda como a derecha. El presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, ha reclamado en Bruselas que la ciudad cuente con un estatus jurídico similar al del conjunto de regiones ultraperiféricas de la Unión Europea, una propuesta que también avaló el propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Por primera vez, PP y PSOE se han alineado.
Vivas se ha amparado en que Ceuta es la única frontera terrestre entre Europa y África para exigir esta nueva condición de la que gozan generalmente territorios mucho más alejados geográficamente o que se encuentran en archipiélagos, como es el caso de las Islas Canarias. Aunque este cambio de estatus persigue principalmente contar con más herramientas de control fronterizo, su entrada en este selecto grupo también podría abrir la puerta a disponer de nuevas vías de inversión para las políticas sanitarias.
El Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea ya contempla esta figura de las regiones ultraperiféricas en su artículo 349, donde se plantea que las características de “gran lejanía, insularidad, reducida superficie, relieve, clima adverso y dependencia económica” pueden perjudicar su desarrollo. De ahí, que se permita aplicar condiciones especiales en materia de política comercial, fiscal, agrícola y pesquera, abastecimiento de materias primas, ayudas públicas o acceso a fondos estructurales de la Unión Europea.
En 2022, el Parlamento Europeo publicó una comunicación donde todavía especificó más el alcance de estas medidas bajo la idea de “dar prioridad a las personas, asegurar el crecimiento sostenible e inclusivo y liberar el potencial” de todas las regiones ultraperiféricas. Fue en ese documento en el que se puso sobre la mesa que el acceso a la sanidad, junto a la educación o el transporte debían ser objetivos generales en estas áreas.
Las nuevas fórmulas para financiar la sanidad
Entre las vías para cumplir con esta meta, el bloque comunitario ha enfatizado que tanto las políticas de cohesión como el Mecanismo de Recuperación y Resiliencia pueden servir para financiar infraestructuras, equipamientos, formación médica y soluciones sanitarias digitales en estas zonas. En ese sentido, ha puesto como ejemplo los casos de éxito de las inversiones francesas, o de los programas UEproSalud e Interreg. Mientras que ha enfatizado la necesidad de mejorar la accesibilidad a otras fórmulas de financiación como los fondos Feder o FSE+.
La comunicación del Parlamento Europeo no solo es una puerta de entrada para nuevos fondos comunitarios sino también una declaración de intenciones sobre la importancia de blindar la sanidad en estas zonas más aisladas. “La Comisión insta a los Estados miembros afectados y a las regiones ultraperiféricas a apoyar el desarrollo de los sistemas sanitarios y el acceso a la asistencia, desarrollar soluciones de sanidad electrónica para ayudar a abordar la escasez de profesionales sanitarios y la digitalización de los sistemas sanitarios”, reza el texto.
Esta petición encaja precisamente en la línea de las principales reivindicaciones de los colectivos sanitarios de Ceuta o Melilla, dependientes del Ingesa, que desde hace años llevan pidiendo soluciones para evitar la fuga de talento y conseguir estabilizar en plazas fijas a algunas especialidades médicas donde se ha detectado mayor déficit profesional. De hecho, el colectivo de facultativos ha estado en repetidas ocasiones a lo largo de legislatura en huelga.
La salud pública en las zonas transfronterizas
Más allá de la inversión en tecnología, infraestructura o recursos humanos, la propia comunicación de la Unión Europea también plantea la importancia de que estas zonas participen en las acciones de prevención de enfermedades tropicales, así como que cooperen con la Autoridad de Preparación y Respuesta ante Emergencias Sanitarias para asegurar el suministro de productos y equipos médicos cuando se detecte una amenaza para la salud.
Además, Bruselas ha hecho también un llamamiento para que estas regiones ultraperiféricas formen parte de los debates en áreas como vacunación, cáncer o salud mental.
A la espera de este paso, el Ministerio de Sanidad ya ha activado un plan en Ceuta para hacer frente especialmente a potenciales brotes epidemiológicos gracias a la vacunación. Tras la llegada de cerca de 80.000 personas procedentes de Marruecos, el sistema sanitario ha logrado mantener un nivel adecuado de ocupación hospitalaria con un 51 por ciento de camas ocupadas. En el intento por llegar a España, al menos 144 personas perdieron la vida en el mar.
