La suplementación oral con magnesio está asociada con cambios en algunos indicadores de salud vascular, aunque no de manera uniforme. Así lo recoge un metaanálisis publicado en la revista 'BMC Cardiovascular Disorders', denominado 'Efectos de los suplementos orales de magnesio en la función vascular y endotelial: una revisión sistemática y metaanálisis actualizados de ensayos controlados aleatorizados', que ha evaluado los resultados de 12 ensayos clínicos aleatorizados en los que participaron 665 personas.
El estudio analiza el efecto de los suplementos de magnesio sobre la función endotelial, la rigidez arterial y el grosor de la pared de las arterias carótidas, entre otros parámetros, consultando hasta cinco bases de datos -PubMed, Web of Science, Scopus, Central y ClinicalTrials.gov- con búsquedas realizadas hasta el 23 de abril de 2026. Además, incluye ensayos clínicos aleatorizados que comparaban la administración oral de suplementos de magnesio con un placebo. De todos los participantes incluidos, 389 recibieron suplementos de magnesio y 276 formaron parte de los grupos de placebo. La duración de las intervenciones osciló entre cuatro y 24 semanas.
Resultados del metaanálisis
Uno de los parámetros evaluados fue la dilatación mediada por flujo (FMD), una medida utilizada para estudiar la función del endotelio, la capa de células que recubre el interior de los vasos sanguíneos. En el análisis conjunto, los investigadores no encontraron diferencias estadísticamente significativas entre los participantes que recibieron magnesio y los que tomaron placebo. Sin embargo, al analizar los resultados según la dosis administrada, observaron un aumento significativo de la FMD en los estudios que utilizaron dosis superiores a 400 mg diarios de magnesio. Este resultado procedía de dos ensayos incluidos en la revisión.
El metaanálisis también evaluó el grosor íntima-media carotídeo (CIMT), un indicador que mide el espesor de las capas internas de la pared de la arteria carótida. En este caso, los resultados mostraron una reducción estadísticamente significativa de este parámetro en el grupo que recibió suplementación con magnesio frente al grupo placebo. Por el contrario, no se observaron diferencias estadísticamente significativas en la velocidad de la onda de pulso (PWV), un indicador utilizado para medir la rigidez arterial.
En cuanto a la presión arterial, los resultados tampoco mostraron diferencias estadísticamente significativas entre los grupos de intervención y placebo, ni en la presión sistólica ni en la diastólica. Algo que sí identificaron los investigadores fue un aumento significativo de la concentración de magnesio en sangre entre los participantes que recibieron los suplementos.
Limitaciones de la evidencia
Pese a los resultados obtenidos, los investigadores advierten que deben interpretarse teniendo en cuenta varias limitaciones, entre ellas, el número reducido de ensayos disponibles para algunos de los parámetros y las diferencias entre los trabajos incluidos como las características de los participantes, las dosis y formulaciones de magnesio utilizadas y la duración de los tratamientos.
Además, en las conclusiones destacan que la evidencia disponible todavía no permite establecer con certeza los efectos de la suplementación oral con magnesio sobre la función endotelial, la rigidez arterial y la presión arterial. Por ello, consideran necesarios nuevos ensayos clínicos aleatorios, con muestras más amplias y protocolos estandarizados, para evaluar estos resultados.
