Redacción Médica
21 de julio de 2018 | Actualizado: Viernes a las 18:30
Domingo, 11 de agosto de 2013, a las 20:21

Redacción. Santander
El Hospital Universitario Marqués de Valdecilla ha sido el primero del sistema sanitario público en España en introducir la ablación de las venas pulmonares con catéter circular irrigado para el tratamiento de la fibrilación auricular paroxística, una nueva técnica que reduce considerablemente el tiempo de intervención respecto a la ablación punto a punto y con la que la Unidad de Arritmias pretende consolidarse como referencia en el tratamiento de este tipo de síndromes.

Frente a la ablación convencional, la nueva técnica ofrece la ventaja de reducir de dos horas y media a 45 minutos el tiempo de quirófano, lo que “supone menos riesgos para el paciente”, explica Juan José Olalla, de la Unidad de Arritmias de Valdecilla, perteneciente al Servicio de Cardiología. Además, la aplicación más homogénea de la radiofrecuencia hace más eficaz el aislamiento de las venas pulmonares y por tanto “aumenta la protección frente a una posible recurrencia de la fibrilación”.

La ablación circular, que se realiza en el quirófano de la Unidad de Arritmias, sólo precisa de anestesia local y el paciente puede irse de alta en 24 horas, señala Olalla, que se ha formado directamente en el Hospital Cardiológico de Haut-Léveque de Burdeos (Francia), junto a Pierre Jais, el padre de esta nueva técnica que permite mejorar notablemente los resultados de la ablación punto por punto.

Eficacia del 75-80%

El aislamiento de las venas pulmonares mediante catéter circular está especialmente indicado en los pacientes con fibrilación auricular paroxística, una forma clínica que suele autolimitar su duración a 48 horas, pero cuya frecuencia puede aumentar hasta comprometer seriamente la calidad de vida y la funcionalidad del paciente.

Aunque el tratamiento quirúrgico no es definitivo ni curativo, resulta eficaz en un 75-80% de los pacientes con fibrilación auricular paroxística, en los que garantiza periodos de al menos 7-8 años prácticamente libres de enfermedad o con escasos episodios muy distanciados en el tiempo, lo que permite mejorar mucho la calidad de vida. Aunque los resultados no son tan espectaculares en la fibrilación auricular crónica, el procedimiento puede realizarse también si el paciente está especialmente sintomático a causa de su arritmia.

La Unidad de Arritmias de Valdecilla es actualmente la quinta del país en número de ablaciones, con 250 anuales -un tratamiento para el que “no existe lista de espera”, asegura Juan José Olalla-, buena parte de ellas a pacientes procedentes de Burgos y La Rioja.

Olalla estima que se podrán beneficiar de esta nueva modalidad de tratamiento cada año unos 60 pacientes de Cantabria y de Comunidades Autónomas vecinas, con lo que Valdecilla podría consolidarse como referencia en este tipo de técnicas.