18 nov 2018 | Actualizado: 18:10
Martes, 11 de enero de 2011, a las 18:23

Redacción. Palma
UPyD ha pedido explicaciones a la Consejería de Salud por los 300.000 euros que fueron pagados a la empresa que se encargó de revisar y chequear que todo funcionaba “correctamente” en el Hospital de Son Espases antes de acometer el traslado, al señalar que “las quejas entre el personal médico son continuas ante la lista interminable de deficiencias a las que no se da una solución”.
 

Vicenç Thomàs, consejero de Salud.

Así pues, la formación ha aseverado que esto podría haberse evitado, si se hubiera realizado una revisión “exhaustiva” a tiempo de las instalaciones, según han informado en un comunicado.

También ha acusado al consejero de Salud y Consumo, Vicenç Thomàs, de haberse “precipitado en un traslado para el que el nuevo hospital no estaba preparado”, convirtiéndolo en una “odisea”. En este sentido, el partido ha censurado que “una vez más han primado los intereses políticos del Pacto de Govern de no demorar el traslado que el bienestar, la seguridad y la salud de los pacientes”.

Por ello, ha sentenciado, “el nivel de competencia del Pacto no parece tocar techo” porque pese a las “graves deficiencias” de Son Espases “los intereses electorales de un traslado urgente se han impuesto a los intereses de los ciudadanos”.

Asimismo, UPyD ha considerado que los “graves problemas” con los que se encuentran los profesionales sanitarios, desde hace dos semanas, en el nuevo hospital de referencia hace “peligrar su labor asistencial y médica”.

Entre estas deficiencias, han destacado la ineficiencia del protocolo de triaje -primera valoración sobre el estado del paciente- que en Son Dureta se hacía en diez minutos y ahora se hace en 80 minutos, el mal funcionamiento de la megafonía, fallos en el sistema informático y en el aire acondicionado, y goteras en Urgencias y en los quirófanos.