Redacción Médica
17 de julio de 2018 | Actualizado: Martes a las 18:45

Unidades docentes de Medicina Familiar promueven un manifiesto de apoyo a la Comisión Nacional

A través de la web de Semfyc se recopilarán firmas hasta el próximo jueves 2 de junio, cuando se enviará al Ministerio

Lunes, 30 de mayo de 2011, a las 19:54
Redacción. Madrid
La sección de desarrollo profesional de Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (Semfyc) y las unidades docentes de esta especialidad en Alicante, Granada y Girona han hecho público un comunicado en el que se se pronuncian a favor del posicionamiento que mantiene la Comisión Nacional de la Especialidad frente al anuncio ministerial de crear nuevas especialidades médicas. A través del portal web de la Sociedad, el objetivo es que las unidades docentes que lo deseen se adhieran al  manifiesto hasta el próximo jueves 2 de junio, cuando será enviado al Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad.

Verónica Casado, presidenta de la Comisión.

En un breve redactado, jefes de estudios y técnicos superiores de salud de unidades docentes de  la citada disciplina confirman estar "en contra del planteamiento del Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad de crear nuevas especialidades médicas". Argumentan que la creación de nuevas disciplinas no es "necesaria" ya que la ley 44/2003 de ordenación de profesiones sanitarias "ha sido trabajada durante estos años con la participación de multitud de profesionales, instituciones y administraciones incorporando criterios de troncalidad en la formación de las especialidades médicas, y la creación de áreas de capacitación donde los médicos puedan demostrar ser expertos en un área concreta".

A más especialidades, menos calidad asistencial

Los profesionales prosiguen su argumentación apuntando que España "es el país europeo con mayor número de especialidades médicas: 48 frente a las 36 del siguiente país en la lista", por lo que señalan que "incrementar las especialidades supone fragmentar el conocimiento y conduce en la mayoría de los casos a la pérdida de la eficacia de las intervenciones que se realizan en los pacientes". Para concluír, definen la decisión del equipo ministerial como "absolutamente inoportuna" y auguran que "conllevará costosas e irreversibles consecuencias, provocará un costoso cambio de la organización del sistema sanitario público, y afectará gravemente a un bien básico de la población: la salud".