Redacción Médica
19 de julio de 2018 | Actualizado: Jueves a las 11:50

El Clínico reduce el tiempo de irradiación del tumor mamario

También mejora la precisión para no afectar al tejido sano

Viernes, 12 de septiembre de 2014, a las 15:50
Redacción. Madrid
La Unidad de Patología de la Mama del Hospital Clínico San Carlos ha empezado a utilizar la braquiterapia intraoperatoria para el tratamiento radioterápico del cáncer de mama, que posibilita que las pacientes reciban tratamiento de radioterapia en tan solo diez sesiones administradas en cinco días consecutivos.

Se trata de una técnica novedosa que consiste en colocar, en la cavidad que queda tras la extirpación del tumor, unos pequeños catéteres por donde se introducen las dosis exactas de radiación que van dirigidas al foco tumoral sin dañar los tejidos circundantes. Estos microcatéteres, que se colocan en el mismo acto de la intervención, se retiran una vez concluido todo el tratamiento sin necesidad de ingreso ni anestesia.

El equipo que ha llevado a cabo la braquiterapia intraoperatoria para el tratamiento radioterápico del cáncer de mama: Gonzalo Vázquez y Miren Gastañaga, del Servicio de Oncología Radioterápica, y Jorge Ruiz, ginecólogo de la Unidad de  Patología de la Mama del Hospital Clínico San Carlos de Madrid.


Indicada para pacientes con más de 60 años y con tumores en estadios precoces o iniciales, la principal ventaja que aporta esta novedosa técnica, aplicada de forma satisfactoria a dos pacientes por el Servicio de Oncología Radioterápica del Clínico San Carlos que dirige Manuel de las Heras, radica en que minimiza el tiempo del tratamiento radioterápico, irradiando tan solo el tejido afectado y evitando los posibles efectos secundarios.

Una buena alternativa a la técnica habitual

Esta técnica denominada braquiterapia mamaria intraoperatoria multicatéter mínimamente invasiva, supone una alternativa a la braquiterapia clásica,  con notables ventajas logísticas, clínicas y cosméticas, ya que permite una visualización directa del lecho tumoral, reduciendo la extensión del implante y manteniendo todas las ventajas dosimétricas y de selección de pacientes para la irradiación parcial acelerada de la mama con técnica multicatéter.

Hasta ahora se realizaba de manera postoperatoria, sin visualización de la cavidad quirúrgica lo que presentaba algunas desventajas para las enfermos ya que requería un segundo procedimiento y al  basarse en una visualización indirecta del lecho tumoral, se corría el riesgo de cometer errores de localización que se intentaban minimizar realizando implantes más extensos.

Esto queda resuelto con la nueva técnica intraoperatoria, avalada por diversos estudios publicados recientemente que señalan que los resultados con esta técnica son similares a los obtenidos con radioterapia externa convencional en pacientes seleccionadas previamente.

Una braquiterapia adaptada al riesgo

Esta técnica lleva una planificación muy detallada ya que las pacientes candidatas a este procedimiento son valoradas antes de ser operadas. El implante de los catéteres se realiza en el quirófano,  aprovechando la cirugía del tumor, una vez señalados los límites del mismo con marcas radio-opacas. Tras el cierre de la cavidad quirúrgica por parte del cirujano, los catéteres se fijan y se marcan adecuadamente, realizando un croquis in situ de la disposición de los mismos. Se estima que el tiempo total del procedimiento es de 30 minutos. 

El tratamiento se inicia una vez se haya recibido el informe definitivo de Anatomía Patológica, que suele ser en torno a los cinco-seis días tras la implantación de los catéteres, cuya retirada se realiza al término de las diez sesiones del tratamiento. En las revisiones posteriores no solo se analiza el estado clínico de la paciente, sino que también se hace una evaluación de los resultados cosméticos así como de su impacto en la calidad de vida y la satisfacción de las pacientes con el procedimiento/tratamiento realizado. Además se realizan evaluaciones de la toxicidad en la 1, 4 y 12 semanas post-braquiterapia. 

Cuatro años de experiencia de braquiterapia de alta tasa de dosis

Coincidiendo con la remodelación del Ala Norte, en el año 2010  el Hospital Clínico San Carlos incorporó a su cartera de servicios una sala de Braquiterapia para la administración de ciertos tratamientos radioterápicos. 

Basada en la colocación de fuentes radioactivas en el interior o muy próximas al tumor,  la braquiterapia se puede utilizar como único tratamiento o en combinación con otras terapias, como la cirugía, la radioterapia externa y la quimioterapia, con el objetivo de lograr la curación y minimizar los efectos secundarios. La braquiterapia es una técnica de máxima conformación de la que se benefician casi el 20 por ciento de los pacientes que llegan a los Servicios de Oncología Radioterápica. 

El Servicio de Oncología Radioterápica de este Hospital ha utilizado esta técnica en tumores ginecológicos, cáncer de piel, cabeza y cuello. Asimismo aprovecha las ventajas de estos procedimientos en tumores de próstata de bajo, intermedio y alto riesgo, así como en recidivas o recaídas a tratamientos previos.

Para el tratamiento de estos últimos tumores, este Servicio cuenta con su sistema robotizado Oncentra Prostate, que realiza planificación inversa en cáncer de próstata de alto riesgo que permite hacer las intervenciones de forma robotizada en tiempo real, proyectando unos 500 planos distintos y decidiendo cual es el que más cubre la zona que se quiere radiar, con la menor dosis para el recto y la uretra, que son los órganos próximos más críticos.