Redacción Médica
19 de julio de 2018 | Actualizado: Miércoles a las 19:50
Miércoles, 30 de marzo de 2011, a las 17:48

Redacción / Imagen: Miguel Ángel Escobar. Madrid
El Hospital Puerta de Hierro, de Madrid, ha sido el primero del mundo en utilizar un sistema móvil de preservación de pulmones para trasplante, que los conserva en condiciones similares a las del organismo. Esto permite ampliar hasta las 24 horas el tiempo para mantener estos órganos fuera de un cuerpo y reducir “al mínimo” el daño que sufren durante el transporte previo a su implante, ha informado el Gobierno regional.

Andrés Varela, Jorge Gómez, gerente del Hospital; Fernández-Lasquetty, Mariano Alcaraz, director médico, y Javier Moradiellos junto al sistema PEPP.

El sistema ha sido presentado por los responsables del proyecto, Andrés Varela y Javier Moradiellos. Al acto ha asistido el consejero de Sanidad, Javier Fernández-Lasquetty, quien ha calificado el sistema de “hito” en el trasplante pulmonar. “Con este éxito el hospital Puerta de Hierro mantiene un nivel muy alto de excelencia”, ha apostillado.

Por el momento, se han realizado dos trasplantes mediante este sistema. Las dos operaciones se han realizado con éxito, pues el primer paciente fue dado de alta 20 días más tarde. El segundo está en planta “recuperándose satisfactoriamente” después de haber respirado por sí mismo a las 24 horas del implante. Del equipo de trasplante pulmonar del hospital forman parte los servicios de Cirugía Torácica, Neumología, Anestesiología y Reanimación y Rehabilitación.

El sistema funciona de tal forma que una vez que se extraen los pulmones del donante, para reducir riesgos, se introducen en una máquina que utiliza el sistema denominado Perfusión Exvivo Pulmonar Portátil (PEPP). En este aparato los pulmones funcionan a temperatura corporal, mediante un respirador y una bomba que impulsa una solución de preservación mezclada con sangre consiguiendo trasladar los pulmones “respirando”, es decir, en una situación prácticamente idéntica a la que tendrían si estuvieran ya implantados en el organismo del receptor.

De este modo, según ha relatado Varela, esta maquinaria permite conservar los pulmones hasta 12 horas, aunque de forma experimental y con resultados positivos en el centro se han conseguido hasta 24 horas. “Fíjese lo que eso supone para poder transportar esos pulmones a distancia”, ha apostillado.

A su llegada, Fernández-Lasquetty fue recibido por el gerente del Hospital, Jorge Gómez, y por Antonio Burgueño, director general de Hospitales. A su derecha, lo diputados del Partido Popular Jesús Fermosel y Pedro Núñez Morgades.

El especialista ha indicado que al funcionar los pulmones a temperatura corporal, las ventajas son “múltiples” ya que “disminuye” el posible daño si “nos pasamos” en el tiempo de traslado. Durante ese periodo, los órganos “están totalmente monitorizados y recuperándose”.

Una vez que los pulmones llegan al centro, ha continuado explicando Moradiellos, se les realiza una exploración “exhaustiva” para “asegurar que están perfectos”. Así, mediante una boncoscopia, se inspecciona el estado de todo el árbol bronquial y se detecta “si hay secreciones o alguna alteración que ponga en peligro el trasplante”.


los diputados del partido Popular, Marta Escudero y Francisco Acedo. A su derecha, Burgueño charla con Belén Prado, viceconsejera de Ordenación Sanitaria e Infraestructuras.

Jesús Cubero, director de la Fundación del Hospital; Diego Ayuso, director de Enfermería, y José Antonio López García, director de Gestión. A la derecha, Varela junto al sistema.