18 nov 2018 | Actualizado: 18:10

Un grupo técnico regulará la incorporación de tecnología sanitaria

Lo presidirá uno de los miembros de la Dirección General de Asistencia Sanitaria

Jueves, 06 de marzo de 2014, a las 14:24
Redacción. Murcia
La Región formará un grupo técnico que regule las solicitudes para incorporar tecnología sanitaria en la comunidad autónoma conforme a la normativa de su Comité de Evaluación de esta clase de productos sanitarios, tal como se lee en el Boletín Oficial de este jueves, donde también se indica que lo presidirá uno de los miembros de la Dirección General de Asistencia Sanitaria.

El gerente del Servicio Murciano de Salud,
José Antonio Alarcón.

En concreto, el grupo técnico estará compuesto, de forma permanente, por dos miembros de la citada Dirección, dos de la Subdirección General de Calidad Asistencial y apoyados, a su vez, por dos miembros de la Secretaria General Técnica pertenecientes a la UAI. Según la índole de las solicitudes por revisar, podrán incorporarse de forma temporal otros expertos.

La Secretaría, a su vez, la compondrá uno de los miembros de la Secretaría General Técnica perteneciente a la Unidad de Aprovisionamiento Integral (UAI).

El grupo se reunirá con periodicidad quincenal para la clasificación de las solicitudes de incorporación de nuevos productos al catálogo del Servicio Murciano de Salud (SMS) en dos modalidades: “abreviada”, para solicitudes de tecnologías sanitarias que supongan un cambio menor de otras ya existentes o que incorporen dispositivos o productos con modificaciones técnicas menores (las solicitudes incluidas en esta modalidad serán resueltas en un plazo máximo de 30 días); y “completa”, para solicitudes de tecnologías sanitarias que cumplen los siguientes requisitos: representar una aportación sustancialmente nueva a la prevención, diagnóstico, terapéutica, rehabilitación, mejora de la esperanza de vida o eliminación del dolor y del sufrimiento; ser nuevas indicaciones de equipos o productos ya existentes; requerir para su aplicación nuevos equipos específicos; modificar de modo significativo las formas o sistemas organizativos de atención a los pacientes; afectar a amplios sectores de población o a grupos de riesgo; y suponer un impacto económico significativo en el sistema sanitario público.