Redacción Médica
20 de septiembre de 2018 | Actualizado: Miércoles a las 19:15
Jueves, 24 de enero de 2013, a las 21:42
Según evidencia un investigación de la Universidad de Linköping
Un fármaco basado en un medio de contraste para resonancias podría paliar los efectos de la quimioterapia
Protegería las células no cancerosas

Rolf Andersson.

Redaccion. Madrid
Un fármaco basado en el compuesto calmangafodipir podría proteger contra los efectos secundarios de la quimioterapia, tal y como ha evidenciado una investigación realizada por la Universidad de Linköping (Suecia) y publicada en la revista 'Translational Oncology'.

Este medicamento, que además puede fortalecer los efectos de este tratamiento sobre el tumor en cuestión, se encuentra ahora en medio de un estudio más amplio de pacientes. Sin embargo, los primeros resultados evidencian que "protege las células sanas".

Esta investigación dirigida por el profesor de este centro universitario sueco, el doctor Rolf Andersson, se inició mediante el uso de la sustancia mangafodipir, que se empleó como un medio de contraste en los escáneres de resonancia magnética. Sin embargo, al realizar esta acción observaron sus efectos positivos.

"Hemos encontrado que la sustancia puede afectar a la formación de radicales de oxígeno, que son una de las causas de los efectos secundarios de la quimioterapia", ofrece Andersson como explicación. Además, sostiene que el número de células blancas de la sangre "disminuye drásticamente en casi todos los pacientes", las cuales son las causantes de infecciones que "podrían ser, incluso, fatales".

Manganeso por calcio

Tras realizar pruebas en estas células el estudio se trasladó a ratones infectados con células cancerosas, los cuales fueron tratados con quimioterapia y administrados con mangafodipir. El resultado fue que el tumor disminuyó y que las células blancas "fueron protegidas", manifiesta.

No obstante, y a pesar del buen inicio de la investigación surgió "un problema" al descubrir que gran parte del manganeso de la sustancia de liberaba y, como consecuencia, "el efecto positivo disminuía", señala Andersson. Además, éste "también puede ser tóxico y causar daño cerebral", explica.

Ante ello, se rehizo la sustancia sustituyendo gran parte del manganeso por calcio. "Esto dio lugar a un complejo más estable, lo que resultó ser incluso mejor en la protección de las células y en el aumento del efecto anticáncer", expresa.

Por último, estos datos fueron confirmados en un estudio realizado sobre una pequeña muestra de pacientes que ya espera su continuidad con un espectro más alto.