Redacción Médica
25 de septiembre de 2018 | Actualizado: Martes a las 17:40

“Trabajar en el HUCA te confiere más sensibilidad ante la enfermedad respiratoria ocupacional”

A partir de julio le sustituye en este área su compañero del HUCA, Ramón Fernández

Martes, 03 de mayo de 2011, a las 15:46

Cristina Martínez.

Marta Gómez. Madrid
Cristina Martínez, coordinadora del Área de EROM de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ) pasará el testigo de su cargo a su compañero del HUCA, Ramón Fernández, único candidato al puesto. El cambio se producirá en el congreso anual de la sociedad científica, que tendrá lugar en Oviedo el próximo mes de junio. Fernández, que se ha presentado animado por la actual coordinadora, continuará con la línea actual del área. “Concienciar a los neumólogos sobre la importancia de preguntar al paciente a cerca de su historial laboral” es, en palabras de Cristina Martínez, uno de los principales objetivos.

¿Qué opinión le merece el candidato a la coordinación del área?
Ramón Fernández Álvarez es un gran profesional, trabajador, con inquietudes y con ganas de hacer cosas por la sociedad; además, tiene conocimientos de gestión y trabaja en el Instituto Nacional de Silicosis, lo que le convierte en una persona muy sensibilizada en la patología respiratoria ocupacional.

¿Cuáles son las principales líneas del área en estos momentos?

Hay dos ámbitos específicos. Por un lado, las enfermedades respiratorias de origen laboral tradicionales (asma ocupacional, silicosis, enfermedades relacionadas con el asbesto, el cáncer de origen ocupacional) y, por otro lado, las alteraciones respiratorias vinculadas con el medio ambiente. En este sentido, desde 2010 y durante todo 2011, la sociedad está celebrando el Año Separ del Medio Ambiente, lo que convierte a este tema en un aspecto esencial para la sociedad científica.

¿Qué actividades estáis desarrollando?

Disponemos de una base de datos en las que se incluyen los listados de trabajadores expuestos al amianto. Además, estamos finalizando unas recomendaciones para que los neumólogos comiencen a asumir en las consultas la evaluación de la capacidad laboral del trabajador, no desde el punto de vista legal, pero sí desde el ámbito médico.

Hay que tener en cuenta que en enfermedades como la silicosis, que antes se creía que era una patología limitada a las zonas de minería, estamos asistiendo a nuevos casos en gente joven, debido a nuevas fuentes de riesgo de exposición a sílice como son los conglomerados de esta sustancia que se utilizan para la decoración (encimeras, baños…) y son de alto riesgo para aquellos que trabajan diariamente en contacto con las partículas de sílice. También están las canteras de granito y de pizarra, que hay en diferentes sitios del país, y que son foco de riesgo.

Por lo que comenta, la patología respiratoria ocupacional es más frecuente de lo que inicialmente puede parecer…

Cualquier enfermedad respiratoria puede ser producida por el trabajo: asma, EPOC, cáncer de pulmón, alveolitis alérgica intrínseca, fibrosis pulmonar intersticial, etcétera. Por este motivo, es importante que el neumólogo incorpore en su práctica clínica diaria preguntar al paciente dónde trabaja o ha trabajado. En definitiva, dónde respira.

¿Cómo se pueden prevenir este tipo de patologías?

La prevención que hacemos es secundaria y se basa en un diagnóstico precoz de la enfermedad. De esta manera, evitamos el progreso de la patología y detectamos casos centinela, lo que nos permite revisar en el lugar de trabajo de los afectados si hay algún enfermo más.

Recientemente ha sido tema de actualidad los elevados niveles de contaminación que se han producido en distintas ciudades de nuestro país. ¿Considera que la elevada polución actual conllevará a un mayor número de afectados por patología respiratoria en un futuro?

Esperemos que en un futuro la situación vaya a mejor. Lo que sabemos es que la contaminación de las ciudades produce afectación del aparato respiratorio. Su efecto es como el de una pirámide invertida, en gran parte de la población, que serían la base, los efectos son leves, pero hay pequeños grupos de riesgo, ubicados en el pico, donde los efectos son más graves.

En la actualidad disponemos de datos que nos demuestran que cuando se pasan los umbrales de contaminación de las directivas europeas, el número de exacerbaciones en pacientes respiratorios es mayor. Así, se asocian los picos de contaminación con un aumento de los ingresos y de fallecimientos en pacientes respiratorios crónicos.

Por este motivo, desde la Separ consideramos muy importante la labor de concienciar a la población de su derecho y necesidad de respirar un aire puro. Asimismo es necesario reclamar a las autoridades la regulación y control del cumplimiento de las normativas europeas.

Siguiendo con el tema de normativas, ¿qué opinión le merece la nueva Ley Antitabaco?

Estamos muy contentos. De esta manera se evita el daño del humo de tabaco en los fumadores pasivos, no solo en los consumidores, sino también en los propios trabajadores del sector de la restauración.