Redacción Médica
23 de julio de 2018 | Actualizado: Domingo a las 19:30

Talarrubias utiliza la telemedicina en un tratamiento a un paciente con ictus

A través del Proyecto Teleictus, en “estrecha colaboración” con la Unidad especializada del del San Pedro de Alcántara

Martes, 04 de noviembre de 2014, a las 17:11
Redacción. Mérida
El Gobierno regional ha destacado que el servicio de Urgencias del Hospital Siberia Serena, en Talarrubias, ha llevado a cabo el primer tratamiento de reperfusión en un paciente con una isquemia cerebral de reciente comienzo, utilizando un sistema de telemedicina específico para este tipo de patologías, que permite una asistencia precoz en patología cerebrovascular, pudiendo realizar una valoración conjunta del paciente con el servicio de Neurología del Hospital San Pedro de Alcántara, así como la administración del tratamiento fibrinolítico dentro del período de ventana en que es efectivo.

El Proyecto Teleictus, con la "estrecha colaboración" entre el servicio de urgencias del Hospital Siberia Serena y la Unidad de Ictus del Hospital San Pedro de Alcántara, se ha convertido en "el garante de una asistencia sanitaria de calidad en respuesta a uno de los problemas de salud más prevalentes en la población a la que presta cobertura el centro Siberia Serena", según ha informado el Ejecutivo.

Con esta prestación, se pretende minimizar el impacto que la patología cerebrovascular tiene sobre la morbimortalidad, así como en la recuperación funcional de esos pacientes.

Cuando un paciente acude a urgencias del Hospital Siberia Serena con síntomas sugestivos de isquemia cerebral, se activa el Código Ictus para que la atención y la gestión de los pacientes sean "ágiles y coordinadas". Tras la realización de las pruebas de radiodiagnóstico, se procede a la conexión con la Unidad de Ictus a través de un sistema de telemedicina, habilitado al efecto en uno de los boxes de la sala de observación.

Desde este punto, la posibilidad de una visión del paciente a través de una cámara de alta definición permite una estimación del daño cerebral por parte de Neurología, así como la valoración de las necesidades terapéuticas del paciente y en los casos en los que sea necesario, la administración de alteplasa (rTPA), glucoproteína capaz de inducir la conversión de plasminógeno en plasmina, y con ello la disolución del coágulo de fibrina causante del daño neurológico, siempre bajo los principios de los protocolos normalizados y preservando el principio de autonomía del paciente y de confidencialidad.