Redacción Médica
21 de julio de 2018 | Actualizado: Viernes a las 18:30

Solo 9 comunidades forman a profesionales en EPOC

Madrid, la que dedica el mayor número de planes formativos en Primaria y Hospitalaria

Domingo, 21 de julio de 2013, a las 16:08

Redacción. Madrid
La actualización de la Estrategia Estatal en Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) del Sistema Nacional de Salud deja al descubierto la falta de formación de los profesionales sanitarios (médicos y enfermeras) en esta patología. Tal y como revela el documento al que ha accedido Redacción Médica, solo nueve comunidades autónomas (Andalucía, Baleares, Castilla y León, Cataluña, Comunidad Valenciana, Galicia, Madrid, Murcia y Navarra) disponen de un plan formativo, y de ellas, Madrid es la que tiene un mayor número de actividades en los dos niveles asistenciales.

Julio Ancochea, coordinador científico de la Estrategia en EPOC del SNS.

En cuanto al resto de autonomías, mientras que los profesionales de seis de ellas (Aragón, Asturias, Castilla-La Mancha, Extremadura, País Vasco y La Rioja) no cuentan con esta formación, Canarias, Ceuta y Melilla no han aportado datos a los expertos participantes en este documento ministerial. En el caso de la enfermería, Madrid (con 34 actividades formativas) y Castilla y León (17 actividades) llevan ventaja sobre el resto de regiones, especialmente en Atención Primaria. En cuanto a los médicos, también es el primer nivel asistencial donde se concentra la mayor parte de esta formación, y son de nuevo Madrid  y Castilla y León las que concentran los mayores esfuerzos formativos, seguidas de Navarra. En Urgencias y Emergencias, solo Comunidad Valenciana, Castilla y León, y Aragón reportan datos. Los profesionales de rehabilitación y demás equipos multidisciplanares cuentan con esta opción en Aragón, Castilla y León e Ingesa (Ceuta y Melilla), únicas regiones que ofrecen un registro al respecto.

Los proyectos de investigación autonómicos tampoco destacan especialmente por su número. Pese a que el Comité de Seguimiento y Actualización de la Estrategia de EPOC no ha podido acceder a la gran mayoría de registros, es de nuevo Castilla y León la que destaca a nivel nacional, con ocho proyectos.

Pocos datos nuevos desde 2009

El documento, datado de mediados de 2012, adolece en un gran porcentaje de los parámetros analizados de datos más allá de 2010, y así lo hace constar. Ocurre a la hora de examinar qué se ha conseguido desde 2009 (arranque de la Estrategia en el Consejo Interterritorial del 3 de junio) en objetivos como la disminución de la prevalencia del consumo de tabaco en la población adulta y joven (hasta 24 años); el retraso de “medio año” en la edad de inicio al consumo (baja aún más desde 1994 a 2010, situándose 13,5 años); las inspecciones sobre el cumplimiento de la Ley Antitabaco; o los programas de deshabituación tabáquica. Sobre este último punto, los datos más actualizados (con fecha de 2010) hablan de un mayor impacto de esta estrategia en Atención Primaria (AP) que en Hospitalaria. En AP, son 3.089 centros de salud los que disponen de estos programas, siendo Comunidad Valenciana y Galicia las comunidades que han prestado menos interés a su implantación sobre un porcentaje nacional del 72 por ciento. Por otro lado, más del 50 por ciento de hospitales disponen de este servicio, en concreto, el documento revela su existencia en 347, y aquí la Comunidad Valenciana y País Vasco se presentan como líderes nacionales en cobertura porcentual. Como ‘objetivo de gestión’ en el ámbito de AP, los programas de deshabituación aparecen en 15 autonomías e Ingesa, y entre las excepciones se encuentran Castilla-La Mancha y Comunidad Valenciana. En cualquier caso, en todos los ámbitos, los expertos del Comité de Seguimiento resaltan la necesidad de aumentar la evaluación de dichas iniciativas.

Aunque sí es una meta generalizada en la gestión de AP disponer de los adecuados medios diagnósticos (“estructurales, materiales y organizativos”) para la EPOC, con la salvedad del caso navarro, la evaluación de dicho objetivo solo se ha cumplido en siete autonomías (Andalucía, Baleares, Castilla y León, Comunidad Valenciana, Madrid, Murcia, País Vasco).

Otro de los parámetros destacables es el referido a los cuidados paliativos que reciben estos enfermos “en fase avanzada o terminal”. Castilla-La Mancha y Navarra son las únicas autonomías en las que estos pacientes no están integrados en dicho proceso asistencial.