Redacción Médica
17 de julio de 2018 | Actualizado: Lunes a las 20:10
Miércoles, 11 de julio de 2012, a las 16:07

Redacción. Cuenca
El Sindicato de Médicos de Asistencia Pública de Castilla-La Mancha (Simap-CLM) ha cuestionado las medidas de ajuste que se van a aplicar en el Hospital Virgen de la Luz de Cuenca, porque atienden solo a criterios económicos y no obedecen a una planificación rigurosa de la asistencia sanitaria.

Hospital Virgen de la Luz de Cuenca.

Simap-CLM ha expresado su "más enérgico rechazo" a las medidas de ajuste que va a aplicar el Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam). Estas medidas atienden solo a criterios económicos y no "a una planificación rigurosa de la asistencia sanitaria" y además se hacen "a espaldas de los profesionales, sin ningún diálogo ni negociación real".

Simap-CLM ha asegurado que la información que se ha proporcionado a los sindicatos del área sanitaria no ha sido "todo lo rigurosa y exhaustiva que debiera ser".

En este sentido, ha indicado que mientras que en un documento oficial del Sescam se establece que se iban a despedir como máximo a 25 auxiliares de enfermería, el gerente del Hospital Virgen de la Luz, Rodolfo Antuña ha comunicado a los sindicatos que va a haber 31 despidos en este colectivo.

"El significado de esta discrepancia en las cifras requiere una aclaración inmediata", ha reclamado Simap-CLM, que ha denunciado que tampoco se les dijo a los sindicatos que la remodelación de las guardias había afectado al servicio de farmacia, como ha ocurrido.

El sindicato ha calificado como "censurables e inexplicables" tanto la "premura" como "los modos" usados para comunicar a algunos trabajadores los despidos.

Además, ha considerado que para analizar la repercusión de los ajustes hay que evaluar la situación de la que partía el Hospital de Cuenca, ya que tenía una plantilla "infradimensionada" con respecto a otros hospitales de Castilla-La Mancha, por lo que el impacto será mayor que en otros centros hospitalarios.

Simap-CLM ha advertido que es "una incógnita" cómo se mantendrá la asistencia en los servicios en los que ha habido despidos y qué prestaciones pueden verse afectadas, ya que el cambio de los planes funcionales recientemente aprobados, "sugiere una planificación de las necesidades sanitarias poco rigurosa". Según el sindicato,  "la consecuencia última de dichas medidas será la sobrecarga de los trabajadores restantes, el aumento de las listas de espera, el deterioro de la calidad de la asistencia prestada y mayor dolor y sufrimiento para los pacientes".