Redacción Médica
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Siemens paga con healthcare el ‘castigo’ por los sobornos

La sombra de la duda sobre la empresa se extiende por varios países, y su cercanía a los círculos de poder contribuye a prolongarla

Jueves, 20 de septiembre de 2012, a las 23:23

Redacción. Madrid
Estos días se ha conocido que Siemens tiene que pagarle al estado de Grecia 330 millones de euros, después de que ambos hayan llegado a un acuerdo conciliatorio por el escándalo de corrupción que salpicó a esta compañía (que también opera en el sector salud en España bajo la dirección de Luis Cortina) y a políticos y funcionarios helenos hace pocos años. El trato cierra formalmente en este país una larga serie de acusaciones sobre si Siemens pagó sobornos para asegurarse contratos relacionados a los juegos Olímpicos de Atenas en 2004. Con este acuerdo, el grupo alemán se ha comprometido a condonar la deuda del Gobierno griego de 80 millones de euros, así como a realizar nuevas inversiones en el país por valor de 250 millones de euros, entre ellas en equipos de su división de Healthcare y en programas universitarios de investigación.

Luis Cortina es director general de Siemens Healthcare en España desde enero de 2012. A la derecha, una reunión a finales de 2011 entre la presidenta de Aragón, Luisa Fernanda Rudi, y la presidenta de Siemens en España, Rosa García.

Pero parece que lo de Grecia podría ser la punta del iceberg de unas prácticas irregulares que habrían sido habituales en Siemens, y que, según investigaciones judiciales de distintos gobiernos (también el de Estados Unidos), y del propio ejecutivo alemán, se ramificarían por países como Argentina, México, Israel, China o Rusia, y afectarían también a fondos de la Unión Europea en algún caso. Incluso en España se podrían haber puesto en marcha estos llamados sobornos, según el libro ‘Las coimas del gigante alemán’, del periodista argentino Hugo Alconada.

Recientemente, la Comisión de Valores de Estados Unidos ha acusado de cuatro delitos a siete exejecutivos de la empresa alemana de tecnología por supuestamente pagar sobornos por más de 100 millones de dólares (76 millones de euros) a dos expresidentes argentinos, Carlos Menem (1989-1999) y Fernando de la Rúa (1999-2001), y a altos funcionarios de sus respecivos gobiernos. Y  es que parece que a los directivos de este gigante internacional de la tecnología les resulta relativamente fácil el acceso a entrevistarse con los líderes políticos internacionales. En el caso de España encontramos un ejemplo reciente: el día en el que se votaban algunos de los recortes dictados por el Ejecutivo de Mariano Rajoy, presidente español solo acudía al Congreso de los Diputados a emitir su voto, y no se quedaba al debate excusándose en que tenía una cita con el presidente internacional de Siemens, Peter Löscher.

La ya expresidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, y el presidente de Siemens, Peter Löscher, en una comparecencia pública tras una rueda de prensa.


Según ha informado el diario digital Hispanidad en varias ocasiones, es habitual que Siemens nombre directores generales según sean los colores políticos del gobierno del país, algo que achaca a que la mayor parte de los contratos (infraestructuras, sanidad, energía…) dependen de la Administración. En el caso de España, también indica que es así. “Siemens tuvo a Eduardo Montes como líder en España. Montes era amigo personal de Aznar y reconocido ‘pepero’. Cuando Zapatero se impuso hubo que buscarle sustituto y se encontró a un ‘filosocialista’, Francisco Belil, todo un progresista llegado desde Bayer. Ahora, Siemens contrata a Rosa María García, conocida por sus tendencias más conservadoras y próximas al PP. Por lo demás, una buena directiva, que conste”, señala Eulogio Montes en un artículo en el mencionado digital. En España, al estar transferidas a las comunidades autónomas muchas de las compras de la Administración, Siemens se está ocupando también (y lográndolo) de mantener reuniones al más alto nivel con mandatarios regionales, como ha sido el caso de la ya expresidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, o la de Aragón, Luisa Fernanda Rudi.