16 nov 2018 | Actualizado: 12:40

Satse exige “concreción” en la conversión de los eventuales a la jornada completa

Asegura que iniciará 2015 con movilizaciones si no se detalla la implantación

Lunes, 17 de noviembre de 2014, a las 19:16
Redacción. Sevilla
El Sindicato de Enfermería (Satse) de Andalucía ha exigido a la Consejería de Igualdad, Salud y Políticas Sociales y al Servicio Andaluz de Salud (SAS) “concreción” sobre el proceso de conversión de los contratos eventuales al 75 por ciento en contratos a jornada completa en 2015. Con este objetivo, Satse reclama que antes de que finalice el año se convoque una mesa de negociación para planificar el proceso anunciado en las últimas semanas por la Junta de Andalucía.

Francisco Muñoz, secretario autonómico de Satse.

En este sentido, y según una nota de prensa, Satse ha mostrado su desconfianza en el proceso ya que, hasta la fecha, sólo se ha anunciado en declaraciones públicas, algunas de la propia presidenta de la Junta de Andalucía, que la incorporación del personal eventual sanitario a la jornada completa “será paulatina a lo largo del año 2015”. Para el Sindicato de Enfermería esta medida “es insuficiente”, motivo por el que exige “conocer y negociar, antes de que finalice 2014 el calendario y la planificación de la recuperación de contratos al cien por cien”.

En caso contrario, Satse advierte que el año 2015 comenzará con movilizaciones que serán permanentes hasta que se acabe con los contratos basura en el SAS. Para el sindicato, el personal eventual “no puede continuar en esta incertidumbre permanente sobre su futuro y sus condiciones laborales, por eso es urgente que se concrete el proceso antes de que finalice el año”.

Según recuerda Satse, el SAS generalizó un modelo de “contratación basura” para el personal eventual desde que se iniciara la política de recortes, consistente entre otras medidas, en contratos al 75 por ciento de jornada y salario e incluso inferiores, y renovados por periodos cortos. Este tipo de contratos precarios, apunta Satse, eran la fórmula adoptada por el SAS para evitar los despidos pero, tal y como revelan los datos de los más de 7.000 empleos destruidos en los últimos dos años, ese argumento no se sostiene.