Redacción Médica
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Sanidad reconoce la poca utilidad de la historia clínica electrónica

Mercedes Alfaro Latorre ha afirmado que las tecnologías de la información en la sanidad adolecen de una evaluación insuficiente

Miércoles, 09 de julio de 2014, a las 16:55
Marcos Domínguez. Madrid
Una historia clínica electrónica debe ser algo más que pasar a digital lo que se hacía a mano anteriormente. De otra forma, la utilidad de los datos contenidos en ella se ve en entredicho. Esta es la visión que han compartido los ponentes de la última jornada del curso ‘Nuevos retos y desafíos de los profesionales sanitarios en el SNS: gestión, innovación y sostenibilidad’, organizado por la Universidad Rey Juan Carlos y el Instituto Roche.

Entre los que han reconocido el poco valor añadido que tiene el concepto actual de historia clínica electrónica se encuentra Mercedes Alfaro Latorre, subdirectora general de Información Sanitaria e Innovación del Ministerio de Sanidad. “Las tecnologías, sobre todo las encuadradas en la información y comunicación”, ha explicado, “a diferencia de las puramente clínicas, no siempre tienen una suficiente evaluación, y otras directamente no están evaluadas”. El ejemplo es el de la historia clínica: “Todos damos por supuesto que la historia clínica debe estar informatizada, pero no se han medido qué beneficios proporciona en cuanto a su impacto en salud”.

Julio Mayol; Mercedes Alfaro Latorre; Eva Carro, coordinadora de la unidad de innovación i+12, del Hospital 12 de Octubre de Madrid; y Lluis Blanch.


También se ha referido al problema de la usabilidad, “tener que estar no solo escribiendo texto libre sino además clicando”. Se trata de “un montón de información que antes no recogíamos y que probablemente no había ni que recoger”. Alfaro ha reconocido que  “realmente no sabemos si la historia informatizada está mejorando la práctica clínica o los resultados en salud”.

En la jornada también ha participado Julio Mayol, director de la Unidad de Innovación del hospital Clínico San Carlos, que ha sido tajante respecto a este asunto: “En la historia clínica electrónica hay que innovar ya”, ha sentenciando, explicando que “copiar el modelo de la historia clínica en papel y pasarlo a electrónica no tiene forma de ser explotado”. Mayol ha caricaturizado este hecho refiriéndose a un médico que “se dedica a teclear y a hacer PDF que no se pueden utilizar”, dejando a un lado la relación médico-paciente, “que es lo que aporta un beneficio”.

Blanch, en un momento de su intervención.

Mayol ha hablado del papel del profesional sanitario frente a la innovación, una palabra que está de moda, al igual que en su momento lo fue ‘excelencia’. Calcula que hay un 2,5 por ciento de profesionales innovadores con capacidad de liderazgo, a los que hay que hacer caso, y que su Unidad de Innovación está dedicada a buscarlos. “Tenemos una crisis de liderazgo a todos los niveles”, ha señalado. Pero no solo hacen falta líderes, sino también seguidores de esos líderes, que son los que van a diferenciarlos de unos "chalados" cualesquiera. El objetivo último es una reforma del SNS para pasar de un modelo basado en medir procesos a otro basado en medir resultados en salud.

Retornos de más de dos millones de euros

Por otro lado, Lluis Blanch, director de Investigación e Innovación de la Corporació Sanitària Parc Taulí, ha hablado de la innovación en tecnología sanitaria, que no solo puede aportar beneficios sociales en términos de resultados en salud sino también retornos de riqueza que pueden repercutir en la sostenibilidad del SNS. En este sentido, ha señalado que los retornos anuales conseguidos por su centro gracias a valorizar la innovación son superiores a los dos millones de euros anuales. Sin embargo, esta no es la tónica habitual en los hospitales, y es que en España “somos muy buenos en ciencia pero el retorno es cero”.

En este sentido, Blanch ha concluido que “tenemos que hacer centros hospitalarios y de investigación con conocimiento empresarial”, no únicamente con el fin de obtener beneficio sino de “proteger el conocimiento”. Que la riqueza que genere ese conocimiento parta del propio centro y que no se lo apropie una empresa externa.

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