15 nov 2018 | Actualizado: 13:35
Lunes, 09 de julio de 2012, a las 11:44

Redacción. Oviedo
La Consejería de Sanidad ha recomendado a todas las mujeres, con edades comprendidas entre los 50 y los 69 años, que participen en los programas de detección precoz del cáncer de mama, y que se realicen una mamografía cada dos años. Ambas recomendaciones están establecidas, siguiendo las guías europeas, en los programas de cribado diseñados por la Dirección General de Salud Pública.

Faustino Blanco, consejero de Sanidad.

El cáncer de mama se desarrolla por el crecimiento de células malignas en el tejido de la mama. Y, además de una enfermedad casi exclusiva en las mujeres, es el tumor maligno más frecuente, así como la primera causa de muerte por cáncer entre estas.

Cada año en Asturias se diagnostican 600 nuevos casos, y fallecen por esta causa alrededor de 200 mujeres. Desde que se iniciaron los programas de cribado poblacional, en 1991, el número de casos se mantiene estable, mientras que la mortalidad se ha reducido de modo notable debido a la detección precoz y a los avances en el tratamiento.

Trece de cada mil mujeres pueden desarrollar esta enfermedad a lo largo de su vida, aunque el riesgo es mayor a partir de los 50 años.

Los cribados de detección precoz del cáncer de mama se han revelado como una estrategia eficaz de prevención, ya que permiten detectar los tumores en fases iniciales y mejorar con ello la probabilidad de supervivencia.

Estos programas no evitan la aparición de la enfermedad, pero incluyen una mamografía que es la técnica más fiable en la actualidad para detectar el cáncer de mama de pequeño tamaño en mujeres de estas edades.