Redacción Médica
18 de julio de 2018 | Actualizado: Martes a las 18:45

La receta electrónica continua, lista en Fuerteventura y La Palma a finales de verano

El sistema proporciona un mecanismo de alerta que avisa de riesgos

Martes, 08 de julio de 2014, a las 12:19
Redacción. Tenerife
El proyecto piloto de implantación de la Receta Electrónica Continua (REC-SCS) para Atención Primaria y Atención Especializada se ha iniciado en las Zonas Básicas de Salud de Tuineje - Pájara en Fuerteventura y en la de los Llanos de Aridane en La Palma y se prevé que a finales de verano quede implantado en todas las consultas de estas dos áreas de salud.

Brígida Mendoza.

El objetivo es aumentar la seguridad y calidad de la prescripción centrada en el paciente y las principales ventajas son que el paciente dispondrá de un único “Plan Terapéutico de Medicación Ambulatoria (PTU)", cuya información es la misma para los diferentes ámbitos asistenciales, y en el que el paciente recibe las instrucciones de la medicación o de tratamientos permanentemente actualizada.

Con esta aplicación los profesionales sanitarios del SCS disponen del historial fármaco-terapéutico del paciente y harán un seguimiento de los tratamientos, sabiendo si la medicación se  recoge con regularidad de las oficinas de farmacia o si se hace un uso inadecuado de la misma, lo que como sabemos es una de las principales causas de ingreso hospitalario o visitas a los Servicios de Urgencias.

El sistema les proporciona además un mecanismo de alertas electrónicas que  les avisa de riesgos en el momento de la prescripción con respecto a interacciones medicamentosas, duplicidades terapéuticas, medicamentos no recomendados para personas mayores de 65 años (criterios Priscus), y notas informativas de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios, contribuyendo a la prevención de la aparición de posibles efectos adversos medicamentosos.

La aplicación permite a los médicos de Atención Especializada nuevos canales de comunicación con los distintos profesionales sanitarios  que atienden al paciente (médicos de Atención Primaria, enfermeros, farmacéuticos). Todas estas medidas favorecen la toma de decisiones a los profesionales sanitarios sobre terapéutica farmacológica individualizada, estableciendo objetivos comunes y  favoreciendo la conciliación entre distintos niveles de atención sanitaria centrados en el paciente.