Redacción Médica
25 de septiembre de 2018 | Actualizado: Martes a las 15:35

Sanidad insta a los farmacéuticos a colaborar con las residencias de mayores

Un mayor control ahorraría, según la Consejería, 3.500 ingresos

Domingo, 14 de septiembre de 2014, a las 19:44
Redacción. Madrid
El director de Planificación, Ordenación e Inspección de la Consejería de Sanidad y Asuntos Sociales, Javier Hernández, ha instado a los farmacéuticos a colaborar con los profesionales de las residencias de mayores: “Así se podrá racionalizar y utilizar de manera más adecuada el uso de los medicamentos por los residentes, aumentando así la seguridad de los mismos y la calidad de la asistencia”.

Javier Hernández, director de Planificación, Ordenación e Inspección de la Consejería de Sanidad y Asuntos Sociales.

Hernández ha realizado estas declaraciones durante la Jornada sobre la atención farmacéutica a las personas mayores en el ámbito residencial, celebrada en la Consejería de Sanidad y Asuntos Sociales, donde ha aprovechado para asegurar que desde el Gobierno regional se impulsará la mejora de la asistencia farmacéutica estos centros.

Tal y como ha señalado el representante de la Consejería de Sanidad y Asuntos Sociales, el buen control del tratamiento de estos pacientes ahorraría más de 3.500 ingresos hospitalarios de estas personas cada año en Castilla-La Mancha: “La plurimedicación supone un riesgo: más efectos secundarios y mayores dificultades para el cumplimiento de los tratamientos. Por ello es necesario un seguimiento más estrecho y la necesidad de adoptar medidas especiales para garantizar la seguridad y la eficacia de las terapias en las personas mayores”.

Según cifras de la Consejería, las oficinas de farmacia próximas a cada residencia y los servicios de farmacia del Sescam se encargan de la dispensación de fármacos a las más de 22.500 personas mayores que residen en los 337 centros socio-sanitarios de Castilla-La Mancha.

Con el fin de mejorar la atención farmacéutica en las residencias, el Gobierno regional ha reforzado los servicios de inspección. La conclusión tras esta supervisión, según Hernández, es que existen algunos “aspectos a mejorar”: “Es necesaria una mayor comunicación entre el farmacéutico y el personal encargado del seguimiento del tratamiento”.