17 nov 2018 | Actualizado: 19:00
Jueves, 24 de abril de 2014, a las 16:56
Redacción. Oviedo
El director general de Salud Pública, Julio Bruno, ha propuesto extender la compra centralizada de medicamentos, que ya se utiliza para algunas vacunas, a los fármacos antirretrovirales, como método para garantizar las mejores condiciones de calidad, eficiencia y equidad en los tratamientos del VIH.

Julio Bruno.

Durante la inauguración de la jornada ‘Acción y voluntariado ante el sida’, organizada por el Comité Ciudadano Anti-Sida de Asturias, Bruno ha asegurado que los continuos avances en los tratamientos para VIH, la incorporación de nuevos fármacos y la comercialización de genéricos pueden desembocar en estrategias terapéuticas que generen situaciones de inequidad entre los ciudadanos de las distintas comunidades autónomas.

El director ha advertido también de los efectos negativos que pueden derivarse de las restricciones de acceso a la atención sanitaria incluidas en el Real Decreto-Ley 16/2012, de 20 de abril, de medidas urgentes para garantizar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud. En este sentido, ha destacado que ninguna persona infectada por el VIH, incluidos los inmigrantes en situación irregular, ha tenido restricciones de acceso a la atención sanitaria ni al tratamiento retroviral en Asturias.

A pesar de la difícil situación económica, la Consejería de Sanidad se ha establecido como prioridad mantener o incluso incrementar las subvenciones económicas a las siete entidades que desarrollan programas específicos destinados a reducir el impacto sanitario y social de la infección por VIH/SIDA.

De acuerdo con los últimos datos epidemiológicos, en 2012 se declararon en Asturias 77 nuevas infecciones por VIH, lo que supone un descenso de 11,5 por ciento respecto a 2011, una tendencia que se mantuvo en 2013. La principal vía de transmisión sigue siendo la práctica de relaciones sexuales de riesgo, tanto en parejas heterosexuales como homosexuales, mientras que un 18,2 por ciento de las infecciones de 2012 se debieron al consumo de drogas por vía endovenosa.

Para paliar esta situación, el Principado desarrolla numerosas campañas de prevención a través de asociaciones, entre las que destacan los programas de educación afectivo-sexual que se imparten en la mitad de los centros educativos y el programa de educación sexual y prevención de VIH en centros de menores. Estas iniciativas inciden, entre otros aspectos, en la necesidad de utilizar el preservativo.

El director general ha destacado el papel clave de las asociaciones de voluntariado en el Programa de Atención al Virus del Sida en Asturias (Pavsa), que realizan una labor insustituible de información y de apoyo y mantienen puntos telefónicos y redes de información actualizadas.

Asturias mantiene, además de la red asistencial general de primaria y hospitales, dos consultas específicas de referencia para infecciones de transmisión sexual en Gijón y Oviedo, que contribuyen de forma notable al control de las enfermedades de transmisión sexual en los grupos de población más vulnerables.

Casi 35.000 pruebas en 2012

En 2012 se realizaron 34.760 pruebas convencionales de detección de VIH desde los centros sanitarios y 218 pruebas rápidas centralizadas en las dos consultas de referencia para infecciones de transmisión sexual. El número de enfermos a tratamiento, según los últimos datos disponibles, se situó ese año en 2.219. En la última década el gasto en antirretrovirales ha pasado de 7,6 a 16,8 millones, lo que se traduce en una mejora de la calidad de vida de los enfermos.

Por último, el director general también ha subrayado la importancia del trabajo preventivo desarrollado por la Unidad Terapéutica y Educativa (UTE) de Villabona y las asociaciones de voluntariado en un ámbito de especiales características epidemiológicas, al tiempo que ha expresado su preocupación por la posible desaparición de un modelo de prevención y reinserción pionero.