15 nov 2018 | Actualizado: 15:45
Lunes, 02 de abril de 2012, a las 15:48

Redacción. Pamplona
El Servicio Navarro de Salud-Osasunbidea va a implantar en las próximas semanas un nuevo programa de cribado prenatal del síndrome de Down que permitirá detectar entre el 80 y 90 por ciento de los casos durante la gestación.

Cristina Ibarrola, directora general de Salud.

De este modo, explican los responsables del proyecto, se mejora la capacidad de detección prenatal de esta cromosomopatía y, con ello, se disminuye considerablemente el número de amniocentesis y sus riesgos derivados.

Este nuevo programa de detección ha sido presentado en el Complejo Hospitalario de Navarra (CHN) por la directora general de Salud, Cristina Ibarrola; la subdirectora médica del CHN, María Jesús Calvo; y las jefas del Servicio de Genética Médica y del Servicio de Obstetricia y Ginecología del CHN, María Antonia Ramos y Victoria Goñi, respectivamente.

A partir de su implantación, todas las embarazadas navarras que lo deseen, independientemente de su edad, podrán conocer su riesgo específico para síndrome de Down basado por un lado en sus características personales (edad o enfermedades pasadas) y por otro en las de su gestación (medida del pliegue nucal y niveles de la proteína PAPP-A en el primer trimestre, y determinación de la alfa-feto-proteína y gonadotropina coriónica en el segundo).

Si la estimación de riesgo final es superior a 1:250 (embarazo de alto riesgo) se le ofrecerá la realización de una amniocentesis durante la semana 15-17. Por el contrario, los embarazos de bajo riesgo continuarán su control del desarrollo del feto mediante la ecografía de segundo trimestre (18-20 semanas).

En la actualidad, más del 65 por ciento de las embarazadas solicitan voluntariamente un test de cribado bioquímico, en tanto que un 10% adicional optan directamente por una amniocentesis. De hecho, en los últimos años se han realizado en Navarra cerca de 800 amniocentesis al año, de las cuales, el 75 por ciento corresponden a mujeres con indicación de edad materna superior a 35 años y un 22 por ciento a gestaciones con test de cribado positivo o defectos fetales detectados por ecografía.