Redacción Médica
26 de septiembre de 2018 | Actualizado: Martes a las 21:50
Viernes, 17 de febrero de 2012, a las 17:08

Tomás Cobo, presidente del Colegio de Médicos; María José Sáenz de Buruaga; consejera de Sanidad; Javier Santiuste, presidente del Sindicato Médico de Cantabria.

Redacción / Cristina Mouriño.
La vicepresidenta y consejera de Sanidad y Servicios Sociales de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, abrirá la semana que viene una ronda de contactos con los sindicatos del sector sanitario para informarles sobre la ampliación de la jornada laboral del personal del Servicio Cántabro de Salud a 37,5 horas semanales, que el Gobierno de Cantabria aplicará con “total transparencia y diálogo, sin imposiciones”.

Desde el Colegio de Médicos, su presidente Tomás Cobo ha destacado a Redacción Médica, que están a la espera de conocer cómo se va a aplicar este aumento. Cobo ha mostrado su preocupación por la posible pérdida de puestos de trabajo que pueda conllevar y espera que la Consejería explique la metodología que se va a aplicar.

Por su parte, el presidente del Sindicato Médico de Cantabria (CESM-Cantabria), Javier Santiuste, ha señalado que el aumento de la jornada era algo que podía preverse ya que ya lo están desarrollando en otras autonomías. “Esperamos que cuenten con nosotros a la hora de articular esta medida”, ha manifestado.

En cuanto a la implantación del céntimo sanitario el Colegio de Médicos ha recalcado que como institución no entra a valorar las estrategias políticas del Ejecutivo pero si le solicita que mantenga la calidad asistencial de los pacientes. “La profesión médica no debe aceptar recortes en la financiación sanitaria que provoquen pérdidas de calidad en la asistencia, ha continuado, especialmente cuando sus efectos recaen en los desfavorecidos”.

El Sindicato Médico entiende necesarias las reformas para garantizar la sostenibilidad pero cree que deben hacerse con vistas a la eficiencia y no únicamente al ahorro. “Esperamos, ha señalado Santiuste, que el dinero que espera recaudar con el céntimo sanitario se destine realmente a solventar la deuda que mantiene el sistema sanitario”.

Sáenz de Buruaga ha subrayado que se trata de valorar las alternativas más eficientes para la organización, conciliando los intereses en juego, y ha hecho hincapié en que se buscará el mínimo impacto sobre los puestos de trabajo, las plantillas y las retribuciones y los máximos beneficios para la actividad asistencial.