Redacción Médica
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Sabrido: “Están desmantelando la sanidad regional”

El exconsejero advierte de que se están recortando prestaciones, servicios y personal

Viernes, 27 de julio de 2012, a las 12:46

Redacción. Toledo
Desde hace unos meses, Roberto Sabrido, exconsejero de Sanidad y Consumo de Castilla-La Mancha, impulsor del Servicio de Salud regional, el Sescam, y expresidente de la Agencia de Seguridad Alimentaria nacional, es secretario de Sanidad del PSOE. Su rostro es la oposición más directa a las políticas sanitarias del Gobierno de María Dolores de Cospedal. Sabrido se muestra contrario al cambio de gestión en los centros hospitalarios públicos, y dice que tiende la mano para alcanzar acuerdos.

Sabrido afirma que la sanidad está en " fase de desmantelamiento".

¿Cómo valora la situación actual de la Sanidad y los Servicios Sociales en la región?
La Sanidad y los Servicios Sociales en Castilla-La Mancha están en lo que podríamos llamar fase de desmantelamiento, de destrucción de todo lo anterior para asentar unas bases que hagan más factible una gestión privada, porque ahí todavía hay un nicho importante de negocio para las empresas privadas. Estamos asistiendo a una destrucción paulatina de los servicios sanitarios con la excusa de la crisis. Lo vemos con enorme preocupación, porque creemos que hay alternativas a la crisis de ingresos que está sufriendo España y la zona euro. Somos conscientes de las dificultades del momento, y ofertamos alternativas que no pasan precisamente por recortar servicios, por recortar personal y por recortar prestaciones que es lo que se está haciendo hoy en Castilla-La Mancha.

¿Tan mal dejó el PSOE las arcas de la Sanidad castellano-manchega?
Castilla-La Mancha tenía una Sanidad y unos Servicios Sociales excelentes. Y estábamos acusando, igual que toda España, y que todas las comunidades autónomas, un problema de déficit de ingresos, motivado por la crisis económica a la que está sometida, insisto, toda la zona euro. Se encontraron unos buenos servicios, pero en un momento de dificultad económica, y eso es lo que han aprovechado para hacer otras cosas, que en el fondo es el desmantelamiento. No quedó la situación de la Sanidad y los Asuntos Sociales peor que en la Comunidad Valenciana o en la Comunidad de Madrid, donde parece ser que estaba la cosa muy bien y por arte de birlibirloque se han encontrado facturas en los cajones. Nosotros lo que estamos haciendo es ofrecer una serie de pactos, que pasan por retirar el proyecto de privatización de cuatro hospitales pequeños, que son Almansa, Tomelloso, Villarrobledo y Manzanares, hacer una gestión más eficiente en esos centros, con planes específicos; las obras que estaban pendientes, como la del nuevo hospital de Toledo, Cuenca, la ampliación de Guadalajara o de Albacete, discutir mutuamente en base a la situación económica cómo las hacemos, en qué tiempo las hacemos, sin renunciar a ellas, con un sistema público. Y somos partidarios en Castilla-La Mancha de actuaciones en farmacia, tipo subasta de fármacos, como la de Andalucía. Creemos que todavía hay margen. Somos partidarios de actuar con impuestos especiales sobre el tabaco y el alcohol de baja graduación, siempre y cuando esas medidas sean finalistas para la sanidad; estamos de acuerdo con una central de compras; también en que los envases de los medicamentos se adecúen a los tratamientos. Estamos abiertos a pactos a cambio de no tocar la gestión pública, ni de recortar en prestaciones ni servicios.

El exconsejero no es partidario del RD 16/2012.

¿Qué le parece como propuesta de ahorro y eficiencia el real decreto 16/2012?
El PSOE en el ámbito nacional ha hecho una serie de propuestas para el Sistema Nacional de Salud que supondrían un ahorro de 6.500 millones de euros, que son las medidas que acabo de enumerar. No somos partidarios y estamos totalmente en contra de ese real decreto porque cambia totalmente el modelo, nos quita derechos al ciudadano y nos pone como asegurados. Si volviésemos a tener responsabilidad de gobierno una de las primeras cosas que deberíamos hacer es quitar ese decreto ley.

Ahora estamos viendo diferentes manifestaciones sociales y profesionales. ¿Cree que la Sanidad y los Asuntos Sociales pueden llegar a ser una vía de fuga para el actual Gobierno regional?
Los ciudadanos estaban muy contentos con la asistencia sanitaria que se recibía en Castilla-La Mancha, y disfrutaban de unos servicios sanitarios equiparados a los del resto de España. Ver cómo se están destruyendo está generando lógicamente un clima social y profesional que ha llevado a una huelga de los médicos, a paros y manifestaciones de los centros hospitalarios, de los centros de salud, y cuando este año está previsto reducir en casi 2.000 personas la plantilla del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam); cuando se cierran servicios, consultorios locales, puntos de atención continuada… Tenemos mucho territorio y poca población, por eso no se pueden afrontar la atención igual en Castilla-La Mancha que por ejemplo en Madrid. Evidentemente, como los que gestionan la sanidad ahora en la región no son de aquí y vienen de gestionar comunidades como Madrid, que no tiene nada que ver, está dando origen a un descontento social que se va poniendo de manifiesto cada vez más, de manera pacífica y sensata. Este clima veremos si desemboca en un adelanto electoral, que eso lo tiene que decir quién gobierna, pero al menos les tenía que hacer reflexionar al respecto.

¿Cree que el Gobierno regional está predispuesto a pactar?
No, no lo veo, porque su actitud no es en este sentido. No solo con el PSOE de Castilla-La Mancha, es que están enfrentados con todos los colectivos, con los sindicatos de clase, con los profesionales, con los colegios profesionales… Estamos sufriendo por partida doble; por un lado por la política que se hace, y por otro por la soberbia con la que se hace esa política.

Su condición de exconsejero, que conoce el sistema y a sus protagonistas, ¿le facilita el contacto con esos colectivos para recoger el malestar que dice que existe?
Sí, efectivamente, los sindicatos sanitarios nos invitan como fuerza política a sus actos y congresos y nos ponen de manifiesto su gran preocupación por cómo se está desmantelando la sanidad en Castilla-La Mancha, que ha dado origen por primera vez desde que está transferida la competencia, a una huelga de profesionales de la Medicina, que no había ocurrido nunca.