17 nov 2018 | Actualizado: 18:20

Ruiz lamenta que el gasto sea la única competencia de la región en sanidad

El territorio no cuenta con competencias sobre financiación sanitaria, ni sobre el catálogo de prestaciones

Jueves, 22 de mayo de 2014, a las 14:10

Boi Ruiz.

Redacción. Barcelona
El consejero de Salud de la Generalitat, Boi Ruiz, ha lamentado que a menudo tiene la sensación de que la "única competencia" que tiene Cataluña en materia de sanidad es la del gasto, puesto que el territorio no cuenta con competencias sobre financiación sanitaria, ni sobre el catálogo de prestaciones.

En la inauguración del congreso 'Salud Mental: Europa 2020', promovido por el Fòrum Salut Mental, el consejero ha observado que "muchas de las decisiones se toman lejos de aquí", y ha alertado de la amenaza que ello supone para diversos campos como el de la salud mental.

"Nosotros somos más partidarios de un sistema de atención de salud mental no exclusivamente sanitarista, sí principalmente sanitarista, pero muy transversal y social", ha indicado el consejero, que ha dicho que para suplir esta carencia la Generalitat cuenta, desde hace dos años, con un plan interdepartamental sobre la salud mental que implica a los ámbitos de la educación, justicia, bienestar social y emplleo.

Sería más fácil si la Generalitat contara con una "cartera de prestaciones clara, definida y directamente financiada" por el territorio, ha constatado el consejero, que ha pedido iniciar un sistema de investigación para mejorar la atención a la salud mental.

Este sistema debería validar las tareas de estudio actualmente en curso y serviría de árbitro para decidir dónde se debe ir, ha indicado el conseller, ante la aprobación del presidente de Fòrum de Salut Mental, Enric Arquès.

La consejera de Bienestar Social y Familia, Neus Muntè, ha ensalzado el trabajo conjunto "prioritario" que llevan a cabo todos los departamentos en favor de la atención a la salud mental, y ha destacado como algunos de los puntos fuertes del sector la trayectoria e incorporación laboral impulsada en los 80 y cuyo reto se mantiene hoy.

Ambos consejeros han destacado la necesidad de combatir la estigmatización que sufre todavía el colectivo, y han asumido los retos de avanzar en una mejora de la atención a estos casos.

Arquès ha observado que el sector no estaba consolidado antes de la "debacle de la crisis", pero ha señalado que el objetivo del congreso no pasa por mirar el pasado o el presente, sino abordar los retos futuros y las alertas vertidas por la OMS como que la esperanza de vida de las personas con un trastorno mental puede ser entre 10 y 20 años menos.

El Fòrum de Salut Mental está formado por 20 entidades del sector de la atención sanitaria concertada y la atención en salud mental y adicciones y cuenta con un millar de profesionales que el año pasado atendieron a 35.000 personas.