19 nov 2018 | Actualizado: 18:10

“Recurrir a especialistas con título sin homologar es muy habitual en el sector privado, y también en el público”

- “Sería más justa la libre competición en la prueba MIR, sin el cupo del 10 por ciento”
- “Los médicos extranjeros vienen a España a hacer el MIR por una cuestión de estabilidad laboral”
- “Antes se tardaba 18 meses en homologar el título de especialista; ahora, de tres a seis meses”

Martes, 11 de enero de 2011, a las 18:23

Hiedra García / Eva Fariña. Imagen: Pablo Eguizábal. Madrid
La Sociedad Española de Médicos Extranjeros (Semex) cuenta ya con más de 500 socios, entre los que, por nacionalidad, destaca un 85 por ciento de profesionales latinoamericanos, y por especialidad, la mayoría son médicos de Familia.

Edgardo Kaplinsky, cardiólogo argentino, y Pablo Rubinstein, neumólogo uruguayo, son los promotores de esta sociedad científica, que presta asesoramiento en temas jurídicos y realiza cursos de formación. El presidente y secretario de esta sociedad han explicado a Redacción Médica, que entre sus principales retos está ayudar a los facultativos extranjeros a convalidar en España su título de especialista.

Edgardo Kaplinsky, cardiólogo argentino, y Pablo Rubinstein, neumólogo uruguayo, son los representantes de Semex.

Desde abril de 2010 es el Ministerio de Sanidad, y no el de Educación, el que homologa estos certificados. Según los datos de la Sociedad Española de Médicos Extranjeros, actualmente hay unos 800 expedientes en el Ministerio de Sanidad que están pendientes de ser revisados.

Edgardo Kaplinsky asegura que “recurrir a médicos extranjeros cuyo título de especialista no está todavía homologado es una práctica muy habitual no sólo en el sector privado, sino también en el ámbito público”.

¿Por qué se ha creado Semex y qué objetivos tiene?

Pablo Rubinstein: La Sociedad Española de Médicos Extranjeros es una idea que surge hace tiempo y que logramos plasmar al inscribirnos como asociación en diciembre del año pasado. Surge a partir de nuestra propia experiencia; en mi caso personal, vine a España para hacer una beca de tres meses. Yo me he formado en Uruguay, he hecho una especialidad y vine a hacer algo muy concreto, y a esta beca siguieron más y finalmente hice el MIR aquí en España.

La realidad de los médicos extranjeros cuando llegamos a España es que empezamos a trabajar sin parar, a hacer una guardia tras otra, y la formación y nuestro nivel académico se resienten mucho.
Entonces, la idea de formar una sociedad científica destinada a los médicos extranjeros no es una idea segregacionista de excluir del resto de sociedades a nuestro colectivo, sino todo lo contrario. Queremos integrar desde el punto de vista científico y social a los médicos extranjeros, conseguir que rompan con el círculo vicioso de trabajar sin parar y apostar por la formación para mejorar profesionalmente, desarrollar las habilidades y poder interactuar con toda la sociedad, en general, desde el punto de vista médico.
 

La formación y la integración de los médicos extranjeros, entre los objetivos de Semex.

Esa es la idea de Semex, formar a los médicos extranjeros, aunque los cursos no van a estar sólo dirigidos a este colectivo. La idea es poder formarlos en destrezas, habilidades y conocimientos, y poder trascender un poco del día a día que tenemos cada uno de nosotros.

¿Cuántos miembros componen la sociedad y de qué nacionalidades son?

Edgardo Kaplinsky: Semex ya cuenta con 547 miembros, de los que casi un 85 por ciento son latinoamericanos, pero también hay europeos comunitarios, de Europa del Este y de origen árabe.

¿Cómo contactan con ellos, cómo dan a conocer la sociedad?

Edgardo Kaplinsky: A través del boca a boca, los mailings, amigos de amigos. Otra gente nos ha visto en internet y se ha ido acercando. Pero no hemos hecho nada en especial para proyectarnos mediáticamente.

¿Cuáles son las necesidades básicas del médico extranjero?

Pablo Rubinstein: La formación es básica. Semex integra diferentes especialidades, no está limitada a una en concreto, por eso intentamos ofrecer formación que abarque todos los campos. Por ejemplo, hemos hecho un curso de autoprotección en septiembre que es útil para Psiquiatría, Urgencias y Primaria. También hemos organizado otro curso en diciembre sobre Salud 2.0 y las nuevas tecnologías aplicadas a la salud. La formación es una de las demandas principales, poder trascender el entorno inmediato para devolver algo al país de origen. Todos nosotros tenemos una sensación de deuda cuando vamos a otro país. En Uruguay la enseñanza es gratuita, no se paga absolutamente nada en la facultad, ni siquiera la matriculación en cursos.

Trabajamos el tema de cooperación y codesarrollo. Tenemos un proyecto en Ecuador que está funcionando y uno en Uruguay que está en vías de hacerlo. Es un área que también nos motiva mucho. Y después está todo el tema fiscal, legal y laboral. Evidentemente, cuando uno llega a un país no sabe bien cómo manejarlo, y también damos soporte en ese sentido.

Se pueden establecer dos tipos de médicos extranjeros: los que vienen a formarse y se marchan, y los que vienen con una idea de permanencia.

Pablo Rubinstein: Creo que es excepcional que un médico venga aquí a formarse y regrese a su país. Es diferente el caso de quien viene a hacer un máster, un doctorado o una pasantía muy especializada, pero que alguien venga a hacer el MIR aquí para luego volverse a su país es excepcional, porque, de hecho, es muy difícil regresar al lugar de origen. Yo hice el MIR en Uruguay, tengo la especialidad, pero no tengo ningún contacto laboral. No hay forma de volver a tu país para insertarte laboralmente, tienes una edad, y mucho venimos con la familia o ya tenemos una familia en España.

Edgardo Kaplinsky: Yo creo que es difícil tener una posición muy definida en este tópico, porque es muy complicado cuantificar cuántos se vuelven o cuántos se quedan. En general, la sensación que tenemos nosotros es que aquel médico que viene a formarse, proyecta dicha formación en la propia vida laboral aquí; por tanto, es difícil que vuelva. La mayoría se queda muchos años.

Kaplinsky opina que los médicos extranjeros buscan
en España, sobre todo, "estabilidad laboral".

¿Por qué un médico extranjero decide realizar el MIR en España?

Edgardo Kaplinsky: La afluencia de médicos extranjeros para hacer el MIR parte básicamente de una cuestión de estabilidad laboral en España con respecto a la posibilidad que tiene un médico en su país de origen, fundamentalmente en los países latinoamericanos. Esa es la principal causa, que en definitiva es el mismo motivo que atrae a otros médicos que vienen especialmente a trabajar, y es buscar una proyección y una estabilidad. Respecto a las especialidades, el sistema MIR es un sistema que califica y en función de la calificación se accede a ciertas plazas. Hay muchos que optarán por lo que han querido y otros por lo que han podido.

¿Qué percepción se tiene fuera de España de nuestro sistema sanitario?

Edgardo Kaplinsky: España tiene centros de prestigio internacional, y para Latinoamérica siempre ha sido un referente. La sensación de que el sistema de salud es potente existe y es real.

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