10 dic 2018 | Actualizado: 19:10

Realizados 15 trasplantes renales y 6 hepáticos en lo que va de año

El 60% de las voluntades anticipadas registradas contempla la posibilidad de donar órganos

mié 23 marzo 2011. 18.07H

María Jesús Mejuto.

Redacción. Cáceres
La consejera de Sanidad de la Junta de Extremadura, María Jesús Mejuto, ha anunciado que, en lo que va de año, se han realizado en la región seis trasplantes hepáticos y 15 renales, lo que ha considerado “una buena proporción” aunque “no quiere decir que sea la tónica habitual”. Además ha recordado que en la región se han llevado a cabo ya 617 trasplantes renales y más de 50 hepáticos.

Mejuto ha ofrecido estos datos en la inauguración de una Jornada Regional de Trasplantados, que se desarrolla en el Complejo Cultural San Francisco de Cáceres, y que reúne a profesionales del ámbito sanitario y a pacientes trasplantados y familiares con el objetivo de concienciar y sensibilizar a la sociedad sobre la importancia y la necesidad de la donación de órganos.

En este sentido, ha manifestado que en los últimos años los donantes jóvenes son cada vez menores “lo que dificulta que haya órganos útiles” puesto que conforme aumenta la edad del donante “más difícil es que el órgano esté sano”. No obstante, ha matizado que siguen “trabajando” desde las diferentes áreas sanitarias para “promover la donación y darle una nueva vida a esas personas que tienen problemas con algún órgano”.

En la misma línea, ha dicho que “el tema de trasplantes y donantes” afecta a “toda la sociedad” por lo que ha señalado la “importancia” de la concienciación y la sensibilización de la sociedad “ante la necesidad de que existan donantes para que estas personas puedan ser atendidas y seguir viviendo”.

Voluntades anticipadas

María Jesús Mejuto ha apuntado además que en Extremadura se han recibido ya cerca de 400 documentos de voluntades anticipadas, según el decreto aprobado por la Consejería de Sanidad y Dependencia, y que de ellas, el 60 por ciento contempla la posibilidad de donar órganos, ya que sin el documento, aunque el fallecido tenga el carné de donante, es la familia quien decide en último caso.