20 nov 2018 | Actualizado: 17:55
Miércoles, 06 de noviembre de 2013, a las 12:13

Ramón Cababelos.

Ismael Sánchez / En el esfuerzo científico por hallar una vacuna contra el alzheimer se ha colado un heterodoxo que tiene más de seductor que de científico. Su nombre es Ramón Cacabelos y en enero, gracias a su demostrada capacidad seductora y mediática, presentó a bombo y platillo su hallazgo, denominado EB-101, con dos supuestos efectos, uno preventivo y otro curativo. Sin embargo, nada se ha vuelto a saber del invento, circunstancia que ya se temía la comunidad médica liderada por la Sociedad Española de Neurología, y hasta los propios pacientes. Ambos colectivos recelan de las maneras de Cacabelos, que parecen más propias del Marketing que de la Medicina.

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