Redacción Médica
21 de julio de 2018 | Actualizado: Sábado a las 20:00

Raboso: “Los profesionales dan por muerto el proceso de externalización”

Asegura que únicamente mantienen el debate los grupos de la oposición

Viernes, 07 de marzo de 2014, a las 13:13

Eduardo Raboso es también Jefe de Servicio de Otorrinolaringología en La Princesa.

Cristina Mouriño /Imagen: Miguel Ángel Escobar. Madrid
Eduardo Raboso, portavoz del PP en la Comisión de Sanidad de la Asamblea de Madrid asegura, en una entrevista concedida a Redacción Médica, que “los profesionales trasladan al consejero problemas asistenciales, carencias que perciben y proponen mejoras al sistema, pero ya nadie habla del debate de la externalización. Lo dan por superado, muerto y finiquitado”. Según Raboso los únicos que mantienen abierto este frente son los grupos de la oposición “que siguen viviendo en esta situación probablemente porque no tienen alternativa ni nada mejor a lo que agarrarse”.

El pasado mes de enero asumió la portavocía de Sanidad, ¿cómo se enfrenta a esta nueva responsabilidad?

Con mucha ilusión. Cuando los ciudadanos te eligen para ser su representante y servidor público, y cuando por determinadas circunstancias alcanzas una posición por la cual puedes empezar a tomar parte de las decisiones en la Comunidad, en este caso en el tema sanitario, sientes que tu vida ha llegado a un punto de inflexión. Es una gran responsabilidad pero es un momento muy especial que vivo con mucha ilusión.

Raboso valora su nombramiento como portavoz del PP en la Comisión de Sanidad de la Asamblea regional.

“La transparencia tiene que ser una actitud no una política concreta”, asegura.


¿Es fácil compatibilizar la asistencia sanitaria con su labor de político? ¿qué ventajas e inconvenientes tiene?

No es nada fácil, sinceramente. Afortunadamente estoy rodeado de un grupo de grandes profesionales a los que quiero agradecer públicamente el esfuerzo que hacen para que yo pueda integrar mis responsabilidades políticas con las asistenciales que todavía mantengo como médico y como jefe de Servicio.

Creo que las ventajas son, fundamentalmente, para los ciudadanos. Yo soy médico y llevo muchos años escuchando y viendo lo que necesitan los ciudadanos en lo que se refiere a asistencia sanitaria. También conozco lo que necesitan los profesionales para poder dar esta asistencia sanitaria. Creo que ahora mismo hay un equipo en la consejería y en la Asamblea de Madrid que están profundamente involucradas en el tejido asistencial de la Comunidad y creo que podemos hacer muchas cosas. Como inconveniente destacaría que prácticamente desaparece la vida privada.

Recientemente han hecho públicas sus nóminas como diputados, ¿hacia qué otros aspectos cree que debería dirigirse esta transparencia? ¿por qué no se ha dado este paso antes?

La transparencia debe ser una actitud no una política concreta. Considero que los niveles políticos de toda la nación deben impregnar de esa transparencia todo aquello que los ciudadanos le reclamen. En este sentido, el Partido Popular ha sido absolutamente pionero en transparentar toda su actuación y gestión. En cuestiones sanitarias, por ejemplo, vamos a poner en marcha un observatorio donde los ciudadanos podrán ver los resultados de los servicios clínicos de los hospitales, podrán establecer comparaciones y elegir dónde quieren ser atendidos. La transparencia tiene que ser una parte de ese respeto que la Administración tiene que sentir por el ciudadano.

“Ya nadie habla de la externalización, lo dan por muerto”.

Eduardo Raboso analiza el proceso en La Princesa.


El Partido Socialista siempre les recrimina que Madrid es la única comunidad autónoma que no dispone de un Plan de Salud, ¿es así?

La Consejería de Sanidad emite bianualmente un informe sobre el estado de salud de la comunidad autónoma. Sobre este informe se elabora un Plan de Promoción y Prevención de la Salud que se ejecuta en detalle. Es un plan extenso. No podemos decir, bajo ningún concepto, que no tengamos un plan de salud. Existen unas estrategias claramente definidas y unas líneas de avance para los distintos departamentos de la consejería. No es cierto que no tengamos un plan de salud.

Por su parte, ustedes han acusado al PSM de “falta de alternativas”, ¿echa en falta la colaboración por parte de la oposición?

Ahora mismo podemos afirmar con contundencia que la oposición carece de ningún tipo de alternativa para los problemas que tiene planteados la sanidad pública de esta comunidad. Creo que la estrategia que se ha planteado seguir la oposición es una estrategia de ‘tierra quemada’, es decir, cuanto peor, mejor. Hemos vivido momentos durísimos de los cuales no hemos salido todavía que amenazaban a corto plazo la viabilidad de la sanidad pública. En ningún momento se nos ha acercado la oposición a preguntar en qué podían ayudar. Al contrario. Ha sido constantemente un problema, alentando la desconfianza en la población, desesperación e incertidumbre entre los profesionales. La oposición con respecto a las grandes políticas de la sanidad pública en los últimos años ha sido una auténtica vergüenza.

Hace unas semanas el decano del Colegio de Psicólogos de Madrid presentaba en comisión el mapa de los recursos en Salud Mental y hacía una serie de recomendaciones, ¿cuáles de ellas pondrán en marcha?

Tengo que decir que no es competencia mía. Estuve en aquella ponencia del decano de los psicólogos que hizo unas recomendaciones y éstas se han transmitido a la consejería que será quien decida cuáles de ellas es oportuno incorporar a la actividad asistencial de Madrid.

Su nombre sonó cuando dimitió Javier Fernández-Lasquetty, ¿le hubiera gustado ser consejero?

En el año 1.921 Gregorio Marañón, Pérez de Ayala y Ortega y Gasset  publicaron en un diario un artículo en el que venían a decir que había circunstancias en las cuales la nación pasaba por tales dificultadas que la población debía abandonar sus quehaceres habituales para ponerse al servicio de los intereses de España. Yo honestamente no me planteo si me hubiera gustado ser o no consejero de Sanidad. Lo que sí que tengo claro es que hay determinados momentos en los que tenemos que estar para lo que la nación nos necesite y en este caso, para lo que la Comunidad necesite. Tengo que decir que la elección del presidente de establecer a Javier Rodríguez como consejero de Sanidad me parece acertadísima y honestamente me alegro mucho de que se hayan atendido una serie de consideraciones que creo perfectamente satisfechas en la figura del nuevo consejero.

¿Cómo ve el debate político después de que se haya dejado sin efecto la externalización?

Está pasando una cosa muy divertida. Ahora el consejero está yendo a los diferentes hospitales de la Comunidad de Madrid y los profesionales ya no le hablan de la externalización. Le trasladan problemas profesionales, asistenciales, carencias que perciben y proponen mejoras al sistema, pero ya nadie habla del debate de la externalización. Lo dan por superado, muerto y finiquitado. El consejero lo ha reiterado hasta la saciedad y creo que los ciudadanos de la Comunidad de Madrid han recibido el mensaje y lo han dejado atrás. Los únicos que no lo han dejado atrás son los diputados de la oposición, que siguen viviendo en esta situación probablemente porque no tienen alternativa ni nada mejor a lo que agarrarse.

Para finalizar, nos gustaría que evaluara el  proceso en La Princesa.

Sobre la idea inicial que tenía la consejería los médicos percibíamos que había un par de matices que afectaban a características esenciales del hospital que deseábamos que reconsiderara. En aquel momento, la consejería, liderada por Javier Fernández-Lasquetty hizo gala, una vez más, de su carácter dialogante, y modificó estas cuestiones. Nosotros nos pusimos a elaborar una serie de planes a requerimiento de la consejería. Estos planes se han puesto en marcha y están dando resultados muy satisfactorios para el hospital. Esperamos que se puedan exportar a otros centros como un modelo asistencial a seguir en la atención de los pacientes de la tercera edad. La labor de La Princesa es fundamental.