Redacción Médica
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Profesionales del SCS elaboran una nueva guía sobre la atención al ictus

La herramienta atiende a la prevención, actuación en la fase aguda, rehabilitación y reinserción

Lunes, 06 de octubre de 2014, a las 18:23
Redacción. Las Palmas de Gran Canaria
La consejera de Sanidad del Gobierno de Canarias, Brígida Mendoza y la directora general de Programas Asistenciales, Antonia María Pérez han presentado una nueva guía sobre atención al ictus confeccionada por profesionales del Servicio Canario de la Salud (SCS) de ambas provincias, tanto de Atención Primaria (AP) como de Atención Hospitalaria y con la participación del Servicio de Urgencia Canario (SUC).

Brígida Mendoza.

Se trata de una herramienta para los profesionales sanitarios con la que sistematizar la atención sanitaria al ictus en los aspectos de prevención, actuación en la fase aguda, rehabilitación y reinserción, según  ha informado el Gobierno canario.

El documento hace hincapié en la prevención e información a la ciudadanía sobre los factores de riesgo y los síntomas de alarma, el desconocimiento generalizado de las manifestaciones iniciales del ictus y su potencial gravedad, así como la trascendencia de instaurar un tratamiento precoz desde el primer momento. Además resalta la necesidad de reconocer cuando se puede estar ante un ictus ante la aparición súbita o repentina de pérdida de fuerza, dificultad para hablar normalmente, confusión o incoherencia, asimetría facial, aparición súbita de problemas de visión, ceguera, visión doble, cefalea inhabitual y de gran intensidad y la pérdida de equilibrio o déficit en la marcha. Situaciones ante las que se debe contactar rápidamente con los sistemas de emergencia a través de 112.

La guía se explicita e instaura en el Código Ictus como el sistema de alerta que permite la rápida identificación, notificación y traslado de los pacientes con ictus a los servicios de urgencias, se basa en la consideración del ictus como una emergencia.

El archipiélago se sitúa como una de las comunidades autónomas con menor tasa ajustada de muertes cerebrovascular, con un 24,78 por 100.000 hombres, y 19,17 por 100.000 mujeres, para una tasa nacional de 34,92 en hombres y 26,90 en mujeres. La región también ha experimentado un descenso de la tasa de incidencia entre 2003 y 2012, tanto en hombres como en mujeres.