Redacción Médica
22 de julio de 2018 | Actualizado: Sábado a las 20:00

Primaria aumenta la práctica de la cirugía menor más del 20 %

Se trata de un servicio rápido, cómodo y que evita citas y desplazamientos

Domingo, 06 de octubre de 2013, a las 15:13

Redacción. Madrid
Los centros de Salud de la Comunidad de Madrid realizaron el pasado año 86.016 intervenciones de cirugía menor, es decir, intervenciones quirúrgicas de corta duración, que se realizan sobre la piel, con anestesia local. Esta actividad se ha incrementado el 21,8 por ciento con respecto a 2011.

Antonio Alemany, director general de AP de Madrid.

La cirugía menor se incluyó en 1999 como prestación sanitaria en  Atención Primaria. Se trata de un servicio rápido, cómodo para el paciente y que evita citas y desplazamientos innecesarios a otros recursos sanitarios.
Las intervenciones son realizadas por el médico de familia y en todas se solicita consentimiento informado al paciente. Las suturas de heridas son realizadas por las enfermeras en la mayor parte de los casos.

Entre las principales intervenciones realizadas el pasado año destacan la extirpación de verrugas (37,73 por ciento), heridas cutáneas (17,12 por ciento), y fibromas (9,17 por ciento), pequeños bultos que aparecen en la piel. Otros procesos que requirieron intervención son abscesos cutáneos, uña encarnada, nevus (manchas en la piel) hongos (moluscos), entre otros.

Las intervenciones de cirugía menor que realizan los centros de salud varían en función de la experiencia que han ido obteniendo los profesionales así como su nivel de implicación, al igual que los procedimientos o técnicas empleadas. Además, alrededor de 150 centros de salud disponen de bisturí eléctrico, que permite a los profesionales realizar intervenciones más complejas.

Entre los procesos que se realizan gracias a este instrumental figura la electrocoagulación (cauterización) o crioterapia (destrucción de la lesión con aplicación de frío).

Recursos

La cirugía menor de los centros de salud se practica habitualmente en la  sala de curas, que dispone de los recursos materiales para atender cualquier eventualidad ante reacción adversa a la anestesia (adrenalina, oxígeno, mascarilla) y diverso material clínico (tubos endotraqueales, tubos de Guedel y para fluidoterapia). Entre otros instrumentos, la sala está  dotada de bisturí de hoja intercambiable o bisturí eléctrico, nitrógeno  líquido, punch para la biopsia, separadores o suturas.