12 nov 2018 | Actualizado: 18:50
Viernes, 30 de septiembre de 2011, a las 00:33

LOS CAFÉS DE REDACCIÓN MÉDICA
JOSEP PRAT PRESIDE EL CONSEJO DE ADMoN. DEL INSTITUTO CATALÁN DE LA SALUD
“Dos hospitales pilotarán un nuevo modelo de gestión”
El ICS tiene decidido que las pruebas se harán en centros de tamaño pequeño-medio, que permitan corregir con más agilidad cualquier incidencia

Ricardo Martínez Platel / Óscar López Alba / Imagen: Diego S. Villasante
Lleva algo más de seis meses al frente del Instituto Catalán de la Salud (ICS) y ya se ha visto forzado a tomar decisiones difíciles obligado por la coyuntura económica.

Pero además, cree que hay muchas cosas por cambiar, como el modelo de gestión. “La sanidad está en crisis y busca nuevos paradigmas”, señala. En muchos de sus ejemplos deja ver que es ingeniero naval de formación, siempre en busca de un equilibrio estable que permita armonizar en la medida de lo posible lo complejo de la parte de la Administración que le ha tocado gobernar.

Josep Prat, en la sede de Sanitaria 2000.

Desde que llegó a su cargo, Boi Ruiz aseguró que había que hablar de recortes, ¿es una situación tan crítica como se ha expuesto?

Lo que se hizo inicialmente fue un planteamiento presupuestario, en el que en Salud había que disminuir los presupuestos respecto a los del año pasado entre un 9 y un 10 por ciento. En cuanto tuvimos los presupuestos tuvimos que hacer un plan de acción, porque no es fácil conseguir una reducción así. También hay que decir que muchas empresas hubieran aceptado de buen grado una reducción de sus ingresos de sólo este porcentaje. Todo es relativo, pero para el sector de la sanidad es un ajuste presupuestario importante.

En un sector en el que la estructura de costes en hospitales es de un 65 por ciento en recursos humanos es absurdo pensar que no habrá incidencia. En el ICS este ajuste ha supuesto una disminución de 270 millones de euros, sobre un gasto en el ejercicio anterior de 3.060 millones. En estos momentos, de esos 270 millones que nos marcamos como objetivo, hemos implantado ya medidas por un importe que nos supone a final de año unos 200 millones y nos falta un ajuste final de 70 millones. Lo que intentamos es una disminución de los haberes hasta final de 2011, con la característica de que el 1 de enero de 2012, estas medidas adicionales las retiraríamos y además, el quebrantamiento económico que se le produjera a los profesionales, se recuperaría en los presupuestos de 2013.

¿Con esos 270 millones sería suficiente para este ejercicio?, ¿al año que viene sería una cifra parecida?

Con este cumpliríamos el presupuesto. Para el año que viene hay que aprobar los presupuestos por lo que resulta prematuro hablar de estos términos. En cualquier caso, yo confío en que el presupuesto sea similar. Hay que tener en cuenta que hemos tomado medidas anteriores al 1 de septiembre, que no han tenido un efecto de 12 meses, por lo que la implantación de estas recurrencias pueden ser aplicadas en 2012.

La situación económica, ¿es tan crítica como se intuye?

¿Hay mucha diferencia con la realidad de otras CCAA?

¿El abono de las nóminas de los trabajadores está garantizado?

Lo que nosotros vamos a hacer es cumplir estrictamente el presupuesto, porque es una condición fundamental para el futuro del ICS. El departamento de Economía tiene previstos todos los pagos por lo que no creo que vayan a surgir especiales problemas.

Por tanto, ¿es una situación similar a la de otras comunidades autónomas?

Nosotros no somos de los más retrasados en los pagos. Intentamos pactar, porque en este momento hay que llegar a acuerdos en casi todo. Hay que tener la garantía de la Administración pública y entender que en un momento determinado puede haber alguna alteración de los flujos de caja que condicionen los pagos.

En otras comunidades, consejeros y responsables sanitarios se quejan de “facturas en el cajón” cuando llegan al gobierno. ¿Ha sido el caso de Cataluña?

Eso pasa en todas las casas. Por lo tanto, no merece la pena hacer especial mención a este asunto. Lo que hay que tener en cuenta que la crisis económica al sector Salud le ha pillado en el peor momento, porque el sistema estaba en crisis. No en crisis económica, sino en crisis de paradigmas, que ya se estaban cuestionando desde hace años. Cuando han venido estos ajustes presupuestarios, la gente ha pensado que los nuevos paradigmas eran los ajustes y que por tanto, no eran una cuestión coyuntural, sino estructural. La economía es cíclica y vamos a salir adelante. Lo que debemos hacer ahora es luchar antes esta situación coyuntural e ir trabajando paralelamente en otro modelo que no tome como base los ajustes presupuestarios.

Los pacientes temen que haya una disminución en la calidad de la asistencia sanitaria que reciben.

Estos ajustes hay que explicárselos a la opinión pública. Si hay menos dinero, hará menos prestaciones en cantidad, pero no en calidad- Esto implicará que habrá más listas de espera en aquellas cuestiones que pueden esperar. Pero en las que no pueden esperar, habrá el mismo trato. Aquí hay una garantía explícita, porque ningún profesional médico permitiría que la asistencia fuera defectuosa. Hay algunas zonas en las que no se debe entrar y no se va a entrar. Lo que es evidente es que los profesionales son conscientes del difícil momento que estamos atravesando. A través del diálogo podemos llegar a unos pactos que sean los menos malos para todos.

¿Cómo explicar los recortes a pacientes y profesionales?

¿Hay que replantearse el modelo sanitario?

En Cataluña ha habido movilizaciones, ¿cómo maneja esto la Administración?

No hay otra manera que a través de conversaciones con los interlocutores. Hablando y negociando hasta el último minuto. Hay hospitales que han anunciado huelgas y otros que esperan que haya un proceso de diálogo. Insisto, una cuestión son las medidas tomadas hasta el 1 de septiembre y otras, las que se han tomado después.

Entre las medidas, ¿figuran los 45 millones que pretende recaudar el ICS?

Exactamente, están entre las medidas de los 70 millones que hemos comentado.

¿Hubo dejadez en el anterior gobierno?

Esta es una situación que a nivel de España está muy repartida. No es importante saber quién está más endeudado, lo que es un hecho que no hay nadie que no tenga deudas. Todos tenemos una situación muy delicada. Yo lo concibo como una carrera de relevos, por lo que prefiero mirar hacia el futuro, que no mirar atrás.

¿Estamos en un momento de replanteamiento del sector?

Nuestra situación no es que sea especialmente compleja, pero tiene una característica importante que es que de los 65 hospitales que hay en Cataluña, 8 pertenecen al ICS. A pesar de esto el ICS tiene una estructura de 3.000 millones, con más de 40.000 personas. Esto propicia que la gestión sea muy farragosa. Hay que intentar cambiar, además de los paradigmas conceptuales, cambiar los paradigmas en la gestión. Hay que dar una personalidad jurídica diferente a cada centro, a cada hospital y a cada conjunto, con el objetivo de que puedan gestionarse mejor. Esto supone desplazar la responsabilidad de las decisiones hacia el territorio, sin olvidar que siempre hay una institución general que es el ICS, que tendrá que estar encima, controlar y ayudar a estas organizaciones. Creo que es la única salida para gestionar la agilización de la Administración pública sanitaria. Vamos a ir en este sentido, de manera prudente, dando capacidad de decisión. Si son corresponsables en las decisiones, se les podrá pedir corresponsabilidad en los resultados.

De izquierda a derecha, Óscar López Alba, redactor jefe de Redacción Médica; Ricardo Martínez Platel, coordinador de Publicación de Derecho Sanitario; Josep Prat; y Ricardo López, director general del Grupo Sanitaria 2000.


¿Hay un calendario previsto para implantar estas medidas en los hospitales del ICS?

Es posible que dos experiencias pudieran empezar el año próximo. Si conseguimos los pactos convenientes y necesarios, me gustaría empezar dos experiencias piloto en 2012, aunque los centros no están decididos.

¿Se plantean la compra centralizada?

Ya lo tenemos prácticamente implantado. Tenemos una empresa de logística, que va desde el proceso de compra a la distribución. No incluye farmacia propia y podría ser un paso más.

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