Redacción Médica
21 de julio de 2018 | Actualizado: Sábado a las 13:50

Pesimismo parlamentario ante la probabilidad de retomar en breve el Pacto por la Sanidad

Los portavoces de la Comisión de Sanidad resaltan la responsabilidad de PP y PSOE para tomar las riendas del consenso, mientras que CESM insta a una conferencia de presidentes autonómicos

Miércoles, 27 de abril de 2011, a las 00:18
María Márquez. Madrid
Los portavoces de la Comisión de Sanidad del Congreso no se muestran igual de optimistas al ser preguntados sobre un posible relanzamiento del Pacto por la Sanidad, que ha permanecido en un cajón durante los últimos siete meses. Para la mayoría, son PP y PSOE los que deben tomar las riendas, mientras que el sindicato CESM se desmarca apuntando una conferencia de presidentes autonómicos como el marco para reimpulsarlo. Llamazares recuerda que el texto “ya no está en el ámbito parlamentario” porque la subcomisión culminó su trabajo de año y medio a finales de septiembre de 2010, fecha en la que, como sucede ahora, el escenario político vivía momentos de convulsión ante las elecciones autonómicas, por entonces de Cataluña. PSOE y CiU no creen que ahora sea “un buen momento” para retomar conversaciones dada la proximidad del 22-M. Y mientras que el PNV se reafirma en su decisión de no apoyar esta iniciativa al no verla factible, el PP insta a Pajín a que mueva ficha.

Mario Mingo denuncia que ni Zapatero ni Pajín "tienen interés en el Pacto"

El portavoz del Partido Popular en la Comisión de Sanidad del Congreso, Mario Mingo, responsabiliza a la ministra del ramo de que el debate sobre el Pacto no haya continuado. “Martínez Olmos ha dejado claro que el Ministerio no tiene ninguna responsabilidad y a Pajín no le interesa llegar a ningún pacto”, afirma. A la hora de tomar las riendas, señala al Gobierno como el agente más indicado si bien pronostica que el impulso al texto tendrá que esperar a las elecciones generales, y más concretamente, “a un cambio de gobierno”. “Zapatero no tienen interés en pactar con la oposición y mucho menos en el ámbito sanitario”, critica. Además, recuerda que fueron PP y CiU los que propusieron un acuerdo de estas características en 2004, que ha sobrevivido a duras penas a cuatro ministros. “Salgado no hizo ninguna intentona, Soria y Jiménez empezaron conversaciones e incluso trabajaron en el Parlamento, y a Pajín no le interesa”, explica.

Para el PSOE “no se rompió” sino que “no hubo consenso suficiente”

En la Comisión de Sanidad del Congreso está la clave para que se reimpulse el Pacto en opinión de la portavoz socialista en este grupo, Pilar Grande. Defiende que el Ministerio no tiene por qué implicarse, “es una institución distinta, pero siempre está dispuesto a ayudar”, y destaca que el ánimo del PSOE es retomar el asunto “en cualquier momento”. Pilar Grande recuerda que PNV se abstuvo, CiU estaba “en época preelectoral” y el PP “no presentó ningún documento” cuando las conclusiones de la subcomisión solo contaron con el apoyo de IU, ERC, Grupo Mixto y PSOE. La portavoz socialista apunta también que la campaña electoral autonómica dificulta que se levante este “stand by” en el que se encuentra el texto si bien resalta que el Pacto “no se rompió sino que no hubo consenso suficiente”. En cuanto a la herramienta que podía haber supuesto con respecto al blindaje de los recortes sanitarios, Grande hace hincapié en que el documento aglutinaría “recomendaciones, y la intención era que se convirtiese en una hoja de ruta que traspasase los gobiernos, aunque a las autonomías no se les puede obligar a nada. Pero para ellas sería difícil salirse de ese guión”.

Los portavoces en el Congreso Mario Mingo (PP), Gaspar Llamazares (IU-ICV-ERC), Concepció Tarruella (CiU), Pilar Grande (PSOE) y Joseba Egirretxea (PNV).


Llamazares: “O se aborda ahora, o se pierde una oportunidad histórica”

Para el portavoz de GER-IU-ICV en la Comisión de Sanidad, Gaspar Llamazares, las riendas para reimpulsar el consenso político tendrían que ser tomadas por el PSOE y el PP ya que, como señala, el texto “ya no está en el ámbito parlamentario sino que está bloqueado porque los dos grupos no llegan al acuerdo”. En el caso de los ‘populares’, la traba puede ser que “no quieran atarse las manos por si llegan al gobierno”, mientras que también pone en duda el ánimo conciliador de CiU ya que “tiene otras prioridades de gobierno”. Para Llamazares, la convocatoria electoral, como apuntan otros portavoces, “no puede ser una excusa” para no reactivar las conversaciones y opina que “antes del verano se podría retomar, porque o se aborda ahora, o se pierde una oportunidad histórica”, ya que no cree que tras las generales de 2012 vaya a ser un momento más adecuado. La importancia del Pacto radica para él en establecer “una hoja de ruta” en temas clave como la financiación y deuda sanitaria o la “desorganización y pérdida de la cultura profesional del sistema con los nuevos modelos de gestión”. El copago, las concesiones administrativas y la financiación fueron, el pasado septiembre, “los núcleos duros del desacuerdo”, según Llamazares.

CiU: “No lo damos por perdido del todo”

La portavoz de CiU en la Comisión de la cámara baja mantiene una actitud prudente y tranquila con respecto a un futuro consenso. Concepció Tarruella dice que ha recordado el asunto una reunión reciente si bien no cree que el próximo mes, en vísperas del 22-M, “sea el momento más oportuno” para retomarlo. Para Tarruella, el Congreso y “todos los agentes implicados” son los que deberían debatir de nuevo el texto que no logró el acuerdo a finales de septiembre, aunque puntualiza que la principal responsabilidad recaería “en los dos grupos políticos mayoritarios”. “Nos unen un 50 por ciento de medidas pero hay que acercar posiciones en el otro 50 por ciento”, explica. A pesar de todo, es optimista y asegura que desde su partido “no lo damos por perdido del todo, pero hay que tener ganas de buscar el acuerdo”.

PNV no ve factible el Pacto

“Más bien un oyente”. Así define Joseba Egirretxea, portavoz del PNV en la Comisión, su papel como miembro en la subcomisión del Congreso que redactó las conclusiones del Pacto por la Sanidad. Asegura que “desde un principio” el grupo nacionalista vasco “no creyó” en que las reuniones llegasen a buen puerto. “Había una distancia excesiva entre los partidos, por eso teníamos claro que no participaríamos”, explica. Egirretxea comparte con Tarruella en señalar a los grupos políticos mayoritarios como los responsables principales “de que no se llegase a ningún acuerdo”.

Para CESM “seguirá muerto de aquí a la elecciones generales”
 

Patricio Martínez.


El secretario general del sindicato médico CESM, Patricio Martínez, es una de las voces más pesimistas en cuanto a un futurible impulso del Pacto. No solo alude a las elecciones autonómicas sino incluso a las generales. En su opinión, la “campanada electoral” motivada por la renuncia de Zapatero imposibilitará un acuerdo político de estas características. Para Martínez, el documento debería revitalizarse en el seno de una conferencia de presidentes autonómicos y tampoco responsabiliza a la ministra Leire Pajín del parón que ha sufrido. “Ya se rompió antes de su llegada al Ministerio, ya estaba politizado”, señala. Y es que para CESM, que un acuerdo de estas características pase por el Congreso no es la mejor opción: “Fue un paso atrás”, sentencia. Por otro lado, señala que de haberse aprobado en el plazo previsto, hubiese sido una buena forma de haber blindado los recortes sanitarios autonómicos. “Por lo menos tendría que haberse intentado”, sentencia.

El consejero de Sanidad de Madrid insta al Gobierno "a trabajar"

El consejero Javier Fernández-Lasquetty.

El consejero representante de las CCAA en este semestre, el titular de Sanidad de la Comunidad de Madrid Javier Fernández-Lasquetty, apela a que el Gobierno “se ponga a trabajar” para retomar un Pacto que, como recuerda, estaba incluido en los acuerdos del Consejo Interterritorial (CI) del 18 de marzo. “En aquel momento, y ahora también, había voluntad por parte de todas las autonomías de desarrollar algo que solo estaba esbozado”, declara. Lasquetty va más allá y no considera adecuado el papel de Llamazares que, en su opinión, ha "liderado" dicho documento. “Se pone a redactar el borrador del Pacto de Estado y le sale el modelo comunista de alguien formado en Cuba. Eso evidentemente, un partido como el mío no lo puede apoyar”, concluye.