13 nov 2018 | Actualizado: 17:10

Once años velando por la salud de los andaluces

La subasta de medicamentos ha supuesto el grado máximo de su enfrentamiento con el Ministerio

Lunes, 09 de septiembre de 2013, a las 17:19

María Márquez. Madrid
La relación de María Jesús Montero con la sanidad andaluza comenzó en 2002 al ser nombrada viceconsejera de Salud de la Junta, para pasar a continuación a ser titular de la Consejería de Salud. Tras las últimas elecciones autonómicas de 2012 y hasta el momento actual, su cartera se completó con el departamento de Bienestar Social.

María Jesús Montero.

Durante la etapa de gobierno socialista, su Consejería sirvió como ‘laboratorio’ para medidas que más tarde se extenderían al ámbito nacional, como la segunda opinión médica, el consejo genético o la ley de cuidados paliativos (que finalmente no ha prosperado a nivel estatal).

Con la llegada del Partido Popular a la Moncloa, el enfrentamiento entre ambas administraciones ha sido evidente, con la subasta andaluza de medicamentos como punto de fricción más notorio. Con órdenes de suspensión pedidas por el Ministerio de Sanidad, Montero retó al Gobierno central convocando una tercera subasta para seleccionar principios activos que concluye el próximo mes de octubre.

En el terreno de los profesionales sanitarios, los médicos internos residentes ‘se lo pusieron difícil’ a Montero convocando una huelga que se prolongó durante mes y medio a finales de 2012. En estos últimos años también han sido constantes las reivindicaciones del Sindicato Médico Andaluz ante recortes salariales ‘extra’ que han soportado en esta comunidad de manera diferenciadora.

La más veterana del Consejo Interterritorial

En los Consejos Interterritoriales del Sistema Nacional de Salud que se han celebrado en el último año y medio, siendo la más veterana de los consejeros, ha sido la representante de la oposición que más ha levantado la voz contra las decisiones ministeriales. Así ha ocurrido en la última reunión (23 de julio), cuando criticó las limitaciones que prevé el equipo de la ministra Ana Mato para acceder a los tratamientos de reproducción asistida. Tampoco ha visto con buenos ojos la propuesta de homólogos en otras autonomías sobre la ampliación de los tramos de copago farmacéutico. Pero si ha habido una crítica constante de Montero, que además era la consejera más veterana en estos encuentros, desde que Mato lidera la sanidad estatal ha sido “la falta de contenido” de la mayor parte de reuniones celebradas en Madrid.