20 nov 2018 | Actualizado: 16:40

Oliván subraya que “no hay motivo económico, sino técnico” para no iniciar las obras del nuevo Hospital de Teruel

La oposición cree que la paralización del proyecto responde a una “estrategia para no hacer las obras por motivos contables”

Jueves, 03 de octubre de 2013, a las 17:13

Redacción. Zaragoza
El consejero de Sanidad, Bienestar Social y Familia, Ricardo Oliván, ha subrayado que "no hay motivo económico, sino técnico" para paralizar las obras del nuevo hospital de Teruel, tras confirmar tres informes la necesidad de reforzar las medidas de seguridad del proyecto de construcción por riesgo sísmico.

Ricardo Oliván.

Así lo ha señalado en una comparecencia en el pleno de las Cortes, solicitada por el PSOE, y ha recalcado que tuvieron el primer informe técnico en abril, del catedrático de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Zaragoza, José Luis Simón, que implicaba "la modificación sustancial en cimentación, estructura, fachada e instalaciones", para preguntarse "qué hubieran dicho ustedes si hubiéramos parado las obras sin contrastar con nadie más" este estudio.

Por eso, era "más razonable y prudente recabar información del Instituto Geológico y Minero de España y del Instituto Geográfico Nacional, "y no tuvimos la total certeza de que había problemas" hasta "finales de julio", fruto del estudio del Geológico Minero, para apuntar que esta semana esperan recibir el informe definitivo del Instituto Geográfico Nacional, del que recibieron un avance el pasado 12 de septiembre. Todos coinciden en que el riesgo sísmico no está suficientemente valorado.

Ha añadido que la zona del Planizar, donde estaba previsto construir el hospital, "sigue siendo la primera opción con un proyecto retocado, que obligará a una inversión mayor", pero ya "estamos buscando alternativas" por si hay que tomar otra decisión, para "adelantar cuanto antes la solución definitiva" y "no dejar pasar un segundo sin que se reanude esta inversión tan importante para Teruel".

También ha remarcado que el proceso de adjudicación ha seguido adelante hasta ahora a partir de un proyecto del anterior Gobierno, del que ha estimado que no tenía por qué dudar hasta obtener los citados informes sobre el riesgo sísmico.