15 nov 2018 | Actualizado: 21:10
Miércoles, 28 de marzo de 2012, a las 23:50

LA ENTREVISTA DE SANITARIA 2000
secretario general de la confederación estatal de sindicatos médicos
Martínez: “Nunca he visto al médico en una huelga general”
Advierte de que el "sindicalismo a la vieja usanza, el del trienio, está agotado", y pide que se pongan "las luces largas" para entrar definitivamente en el del siglo XXI, basado en el profesionalismo

Óscar López Alba / Imagen: Diego S. Villasante y Miguel Ángel Escobar
A unos meses de cumplir cuatro años como secretario general de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM), y con tres de experiencia como portavoz del Foro de la Profesión Médica, Patricio Martínez mira hacia el futuro poniendo “las luces largas”, para poder prever lo que sucederá, contando con un entorno económico que cree que va a condicionar mucho los años venideros en el plano profesional. Por eso apuesta por pasar la página del sindicalismo preocupado por el trienio y se fija metas fundamentadas en el profesionalismo.

Patricio Martínez, en la sede de Sanitaria 2000.

Mato lleva ya unos meses en el Ministerio de Sanidad. ¿Qué balance hace de este tiempo y de la política sanitaria que está llevando?

Da la sensación de que este gobierno, que llega en una situación de crisis, ha tenido que levantar las alfombras y se ha encontrado más de lo esperado. Esto hace que estos primeros meses puedan ser perdonables. Creo que el presidente del Gobierno y los ministros tienen hechuras para sacar a este país de esta situación. Dicho esto, lo que hemos observado hasta ahora en el Ministerio de Sanidad en estos meses son claros y oscuros. Por ahora la ministra no nos ha llamado a los médicos como Foro de la Profesión ni como representantes en la Mesa Sectorial.

También tenemos una sensación de decepción, porque se ha convocado este Comité Consultivo, al que se nos había convocado, y horas antes nos llaman para decirnos que no éramos invitados. Está claro que solo les interesan los sindicatos verticales, porque estamos viendo que siempre que el médico consigue unas cotas de representación, automáticamente éstas se elevan para que no podamos estar representados en las mesas y los foros. De ahí mi interés en llegar a la mesa del médico y para el médico. No hay otra solución.

Esta decepción también nos ha hecho plantearnos junto a Satse la necesidad de que se convoque el ámbito de negociación, el Foro Marco de Diálogo Social, y como hay una sentencia sobre la obligación por parte de la Administración de convocar este ámbito, pues se lo hemos recordado a Sanidad. Espero que reaccionen pronto, porque eso es una obligación jurídica, y si no tendremos que vernos en los juzgados. Es un derecho que ya se nos reconoció con el anterior gobierno. Yo les digo a las comunidades autónomas del PP, que no quisieron en su momento componer la Mesa Sectorial, que por las buenas o por las malas al final nos vamos a tener que sentar, con el juez o sin el juez. A mí en cualquier caso me esperanza que el consejero de Sanidad de Aragón, Ricardo Oliván, en un acto precisamente organizado por Sanitaria 2000, me dijo a mí personalmente y de forma pública que sí a la Mesa Sectorial y que sí se van a sentar, y que además el seno del Interterritorial ha creado tres comisiones, una de retribuciones, otra de categorías profesionales y otra de desarrollo profesional. Hay buenas hechuras, pero no avanzamos. Veremos.

Valoración de los primeros meses de Mato en Sanidad.

¿El Interterritorial debe tocar temas sindicales sin avisar?

¿Y qué le parece el hecho de que se hayan creado dentro del Interterritorial estos grupos de trabajo que tocan el interés laboral, sin hacer consulta previa al ámbito sindical?

A mí me da igual que me consulten o que no me consulten. Lo que me interesa es que pongan un documento encima de la mesa y que podamos negociar. El resto de los formalismos, después de los años sindicales que llevo a las espaldas, no los tengo en cuenta la mayor parte de las veces. Lo importante es que los tecnócratas que van a meterse en estos grupos de trabajo, y que tienen en el horizonte los nuevos presupuestos del Estado, nos pongan borradores encima de la mesa para poder trabajar. Porque yo tengo muchos deseos de hablar de un nuevo modelo de retribuciones y del desarrollo profesional, porque es algo que está en la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias (LOPS), y que sería bueno desarrollarlo. Y distinguirlo de una vez de la carrera profesional, que es el compromiso que el profesional toma como trabajador con su empresa, y puede haber tantas carreras como empresas, mientras que el desarrollo profesional por el contrario es el compromiso con la ciudadanía de que yo voy a mantener la calidad asistencial por encima de todo, y lo primero que tengo que tener es una autoexigencia de formación continua, de permanecer con las habilidades puestas al día. Y esto debe ser una mochila que pueda llevar por todo el Estado, y por Europa. Si este compromiso lo cogemos los médicos delante de la ciudadanía vamos a exigir también al Ministerio que la autorregulación corra a cargo de los propios profesionales. Ahí está el Foro de la Profesión Médica. Deben ser mis pares, quienes tienen el conocimiento de la profesión, quienes evalúen el desarrollo. Siempre he peleado por estos nuevos modelos. En 2006 logré convencer a la consejera Geli de que el desarrollo de las retribuciones debía estar en el cajón de lo que soy. Soy médico especialista y además cinturón negro del desarrollo profesional. Ella sí que lo captó con el Consell de la Profesión.

¿Cree que los avances, como el señalado por usted con la consejera Geli en 2006, después de una huelga, se han perdido en estos años?

El poder y el prestigio de Metges de Catalunya siguen intactos. Pero ha habido una situación de cambio de gobierno, y han pasado muchas cosas en torno a la crisis. Está pasando en Cataluña y en el resto de España. Es el momento de la responsabilidad del médico, de dar un paso adelante. Ahora que vemos recortes salariales no debemos caer en cortoplacismos, y debemos poner las luces largas de una vez y trabajar para conseguir de una vez lo que yo vengo reclamando desde hace tiempo, el Consejo de la Profesión, que no es ni más ni menos que la mesa propia del médico, en la que lo mismo pueda establecer un diálogo con las asociaciones de pacientes que firmar acuerdos con Administración o patronales. Deberíamos aprovechar esta situación. Ya que desde el punto de vista económico no vamos a poder hablar de muchas cosas, por lo menos deberíamos tener la inteligencia de ir más allá, como cualquier médico europeo. No es normal que el médico, que es el que posee el conocimiento, para hacer valer su peso en el sistema tenga que ir a unas elecciones que son totalmente injustas, porque tenemos que obtener una representación que no da mayor cualificación en el conocimiento ni en la calidad asistencial, con unos censos que evidentemente no representamos, porque en el mejor de los casos somos el 17 por ciento de las plantillas, y para sentarte en una mesa debe votarte casi el cien por cien de los médicos.

¿Ha hecho CESM un mapa de los recortes sanitarios?

¿Debe el colectivo médico ir a la huelga general?

Pero da la sensación que también ha habido cierto retroceso, porque en Cataluña sí que se creó una mesa específica, y en Murcia los intentos que se están haciendo han acabado en enfrentamiento entre ámbitos o personalidades de la representación médica…

Se creó una mesa específica en Cataluña, pero en la situación del cambio de gobierno, y sobre todo en esta nueva reestructuración que está haciendo el consejero Boi Ruiz en el Instituto Catalán de la Salud (ICS) de atomizarlo ha hecho que los médicos salieran a la calle en una huelga que frustró un poco la negociación. También hay que ver que los intentos posibles de ministerio y de las consejerías siempre se encuentran en frente a CCOO y a UGT, que no quieren. Pero es inevitable, porque el resto de los médicos europeos lo tienen.

Sí que es cierto que la creación de estas mesas ha generado a veces tensión dentro de la propia profesión. Yo no soy un billete de 500 euros, que a todo el mundo le gusta. Pero ha llegado el momento de defender el Sistema Nacional de Salud (SNS), la calidad asistencial y de decir que no a los recortes, que es lo que está desvirtuando todo, y también es el momento de que se reconozca al médico igual que lo hace el ciudadano, que deposita su confianza en él. Sería lamentable que nos tuviéramos que convertir en un ‘lobby’ extraconstitucional, que hay muchos ejemplos de sindicatos que lo son.

El Comité Ejecutivo de CESM decidió que se recopilaría información de los recortes en los diferentes puntos del país. ¿Se puede hacer ya un balance?

La profesión está cumplidamente informada por los medios. Tengo una lista interminable de todas las cosas que están ocurriendo en las comunidades autónomas, y los recortes ya se están haciendo notar. El propio consejero Ruiz ha dicho que quería volver a la actividad del 2010, porque en el 2011 ha fracasado y se le han disparado las listas de espera. Lo que no se puede hacer es cerrar centros, quitar quirófanos de tarde, cerrar camas. En muchas de las autonomías están llegando situaciones graves al Defensor del Pueblo. El problema es que para el médico están llegando recortes incluso con carácter retroactivo, y se le quitan las cosas cuando ya ha cumplido.

Hay que recordar que antes de las elecciones autonómicas de 2011 ya avisamos que iban a venir los recortes y de hecho ha sido así, y de qué forma. Hay que denunciar siempre los recortes, y ponernos siempre al lado del paciente.

¿Qué opina de la colaboración público-privada en sanidad?

¿Cómo está la situación del máster de Medicina?

Hemos visto que en estos días ha habido movilizaciones de los médicos, unas que se han producido, y otras que se han logrado parar por parte de las administraciones. Hoy está convocada una huelga general. ¿Cree que es el momento de que los profesionales sanitarios salgan a protestar?

Yo no he sido nunca partidario de ir todos mezclados y todos revueltos. Pagas la pancarta y después no te dejan ni un trocito de tela para agarrar. Y tú vas a reclamar la calidad de la asistencia y llega el otro y reclama otra cosa. Es una situación totalmente política.

Nunca he visto al médico en una huelga general y de hecho, en la última que hubo CESM no acompañó. Es independiente que alguno de los sindicatos confederados decida o decidiese unirse de forma individual. Este no es nuestro camino.

¿Y una huelga propia?

Tenemos el pie puesto en la pared y ya no podemos ir más para atrás. Estamos muy preocupados por el déficit español y por la manera de sufragarlo, pero no sé si podemos aguantar otro recorte en la nómina de los médicos. Llevamos mucho ya a la espalda. A esto hay que sumar nuevos recortes que ponen en marcha desde las autonomías. En Cataluña se ha aprobado otro ‘tajo’ del 3 por ciento, y eso se ha hecho con el apoyo o la no negativa del Partido Popular.

¿El médico ha sido el gran perjudicado por los recortes salariales?

Sí, porque por un lado nos han venido los recortes de los funcionarios, pero también los recortes autonómicos, que es el sueldo variable competencia de las comunidades, y como nuestro modelo tiene poco que ver con el funcionario puro y duro, pues nos han quitado un porcentaje muy alto, porque ahí estaban guardias, productividad y muchos complementos que son parte importante del salario que recibe el médico. Con los recortes de Zapatero y los que han venido después nos hemos encontrado en muchos casos con un 20 por ciento menos de ingresos.

Parece que los recortes siempre se centran en dos capítulos, el gasto de recursos humanos y el farmacéutico. ¿Cree que hay otras salidas?

En España no estamos gastando en Sanidad lo que están invirtiendo otros miembros de la Unión Europea. Gastamos poco y tenemos un buen sistema. Y si la comparativa con el médico europeo en salario era escalofriante, ahora ya con los recortes las diferencias son abismales, de reírse por no llorar. El médico tiene el problema de que tienen unos complementos variables que el resto de trabajadores de sanidad no manejan, y ese es un saco donde la Administración está metiendo la mano. Pero el límite ya se ha traspasado.

Las Administraciones también están recurriendo a fórmulas de colaboración público-privada para buscar la eficiencia y garantizar la sostenibilidad del sistema. ¿Cómo ve este tipo de iniciativas mixtas? ¿Cómo afectan a la situación laboral del médico?


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