Redacción Médica
22 de julio de 2018 | Actualizado: Sábado a las 20:00

“Controlar las dosis de radiación es labor de todo el hospital”

El director del Área Clínica de Imagen Médica del centro ha mostrado su perspectiva ante la nueva normativa europea

Viernes, 14 de marzo de 2014, a las 17:23
Enrique Pita / Imagen: Pablo Eguizábal. Valencia
El Consejo Europeo aprobó a comienzos de año una directiva que regula el control de las dosis de radiación recibidas en las pruebas digitales de diagnóstico tales como la Tomografía Computerizada (TAC) o los rayos X. Para cumplir con la legislación comunitaria, los hospitales deberán conocer de forma precisa qué dosis de radiación produce cada uno de sus equipos de radiogianóstico. En este sentido, el Hospital Universitario y Politécnico La Fe de Valencia incorporó el pasado año un equipo Dose Watch, de GE Healthcare, que le ha permitido adelantarse en el tiempo a este control y reducción de las dosis, según ha señalado el director del Área Clínica de Imagen Médica del centro, Luis Martí-Bonmatí, que ha explicado a Redacción Médica su experiencia en esta nueva fórmula.

Luis Martí-Bonmatí, durante la entrevista.

¿Cuál es la realidad de la especialidad en cuanto al control de las dosis de radiación?

Hay tres aspectos muy importantes de las exploraciones con imagen médica. En primer lugar, la calidad de la imagen implica utilizar la menor radiación posible con la mayor visibilidad de las lesiones para tener la información pertinente para un paciente.

A los pacientes hay que solucionarles un problema, pero eso lo tenemos que hacer de forma adecuada, y uno de los aspectos más importantes en radiología hoy en día es el control de la dosis de radiación cuando empleamos radiografías o tomografías computarizadas. Controlar esa radiación persigue disminuir la variabilidad y dar la mayor calidad de imagen final que nos permita esos diagnósticos.

Cada vez se usan más pruebas de imagen médica porque son muy eficaces para diagnosticar las enfermedades, y precisamente por eso tenemos que ser más conscientes y controlar de forma más precisa para la seguridad de los pacientes que la dosis de radiación que estamos dando es la adecuada.


¿Cuál es la experiencia del Hospital Universitario y Politécnico La Fe en esta reducción de dosis?

Desde hace más de un año empleamos un sistema de control y gestión de la dosis de radiación que se conoce como Dose Watch, de GE Healthcare, que nos permite saber para cada sala, para cada exploración, para cada enfermedad, para cada técnico, la dosis que estamos dando. Cada paciente tiene un historial de su dosis, y con ello minimizamos las diferencias entre equipos, salas y técnicos; maximizamos la calidad final de la imagen, y damos un producto, el informe radiológico, que se ha generado teniendo en cuenta estos aspectos de menor dosis posible y mayor calidad de la información.

¿Esta reducción de la dosis además supone una reducción de costes y mayor eficiencia en el servicio o no necesariamente?

No necesariamente. La reducción de dosis supone una reducción del coste solo si en un primer momento una exploración que no hay que hacer no se hace. Esto es lo que los radiólogos tienen que realizar de forma obligatoria en los servicios de Radiología. Una forma excelente de reducir la dosis es no hacer un estudio, que además es más barato, y eso es parte de nuestro trabajo: solo realizar las exploraciones que están justificadas, cuando hay adecuación de la exploración.

“Tenemos la experiencia previa para proponer nuevas formas de visualizar o de controlar esa dosis de radiación”.

Este programa que tiene implantado el hospital, ¿les prepara para la aplicación de la nueva directiva europea sobre la reducción de dosis?

Sí. El control de la dosis de radiación a los pacientes es obligado. Tenemos cuatro años para poner en marcha esta normativa, y ser de los primeros centros que lo hace nos ha permitido tener experiencia preliminar y poder interactuar con las empresas gestoras de estos sistemas de control de dosis para proponer nuevas formas de visualizar o de controlar esa dosis de radiación y, además, empezar una experiencia muy importante para transmitir a todo el hospital que el control de la dosis de radiación no es un problema de física médica o de radioprotección, sino de todo el hospital, desde los médicos prescriptores a los radiólogos, pasando por los técnicos de radiografía o los biólogos involucrados en radioprotección o radiosensibilidad.

¿Qué relación mantienen con los médicos prescriptores? ¿Existe concienciación de la necesidad de reducir estas pruebas?

La relación es diaria. Todos los días hay comités, comisiones, comunicación directa, discusión de casos, y en todos esos aspectos el primer criterio de calidad es hacer lo necesario. Lo innecesario no se debe hacer porque no solo introduce un mayor coste, sino que además introduce un elemento de inseguridad al paciente.